¿Y si me suicido qué?

Opina - Sociedad

2016-06-30

¿Y si me suicido qué?

Aunque el suicido esta asociado a muchas causas entre ellas a cuadros siquiátricos o sicóticos, como lo han definido innumerables expertos o también debido a la culpa de las adicciones a las drogas y el alcohol, cabe apuntar que este artefacto silencioso cada día encadena más vidas en el mundo, violentando el respeto al destino del ser humano, despojando lo precioso de la vida.

Dentro de la estructura social, comprendida en términos generales respecto al suicido, ésta lo ve como un asunto de vergüenza, un tema tan delicado que prefiere ser ocultado en ocasiones para evitar el infierno de la critica, desconociendo que quien se suicida dependía de múltiples motivaciones acompañado de una mente descolgada, o quizá por un exceso de cobardía o simplemente producto de una decisión sin respuesta avalada por la inteligencia.

Cabe anotar que para Aristóteles no es mas que un atentado y una deshonra personal, una manifestación de cobardía y un crimen contra la propia vida. En la Ética a Nicómaco Aristóteles plantea lo siguiente: “suicidarse por evitar cualquier otro suceso doloroso, no es propio de un hombre valiente, y sí más bien de un cobarde. Huir del dolor y de las pruebas de esta vida es una debilidad; porque en este caso no se sufre la muerte porque sea cosa grande sufrirla; sino que se la busca únicamente, porque se quiere evitar el mal a todo trance.”

Nos encontramos con una humanidad desintegrada, con padres indiferentes a los proyectos de vida de sus hijos, vanidosos e individualistas en el entorno moderno, a lo que se suman maestros desenfocados y poco proyectados que puedan nutrir esa trasformación del ser humano.

Según el Ministerio de Salud y Protección Social, la tasa de suicidios ha permanecido relativamente estable en los últimos años en Colombia, y cada año la Organización Mundial para la Salud,(OMS) define nuevas estrategias para combatir este mal, que aunque se mantiene estable es impresionante saber que un promedio 1.833 personas se suicidan cada año en el país.

No solo es el Estado y la OMS los encargados de crear estrategias técnicas para combatir este mal, es más bien el conjunto de toda una generalidad para que profundice y se concientice en los asuntos de nuestros jóvenes, porque aunque se considere al hombre valiente inalterable, este también le teme a los peligros.

Imagen cortesía de: revistaemprender.com

Imagen cortesía de: revistaemprender.com

Hoy espero lean las palabras de un muerto que siempre estuvo muerto, que caminando al lado de hombres y mujeres imbéciles que aparentaban vitalidad, deseaba suicidarse, me lamento de no haber leído tantos libros como hubiese deseado, de no haber escuchado tanta música como otros y otras, de no haber observado tantas pinturas, fotografías, dibujos, ilustraciones y trazos como hubiese querido, pero supongo que ya puedo observar a la infinita nada“.

Fragmento de una de las cartas que dejó Sergio Urrego, un joven de 16 años que decidió poner fin a su vida no sin antes dejar una huella imborrable sobre quienes intervinieron en su vida y muy seguramente a consecuencia de una fingida moral y al desconocimiento a lo que se llama respeto a la diferencia.

Realmente no vale la pena perder la vida, cuando se ha ganado, más bien desde el principio se debe ilustrar el amor para que las penas sean menores y enseñar a respetar para que desde los hogares se intente cambiar el mundo, para que este sea menos retorcido y el sufrimiento en los corazones no tengan un fin provocado por nuestro enemigo mezquino, aunque para algunos sea la mejor escapatoria.

Publicada el: 30 Jun de 2016

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Víctor Suárez
Estudiante de Comunicación Social, Universidad EAFIT, con experiencia en cargos administrativos en el sector público y privado, con proyección en el manejo de medios, experiencia en comunicaciones corporativas y columnista en algunos medios impresos nacionales y regionales.