Viviane Morales: la búsqueda de la discriminación vía referendo

Opina - Sociedad

2017-05-09

Viviane Morales: la búsqueda de la discriminación vía referendo

Colombia y el mundo están entrando a pasos agigantados a un escenario de cambios sociales y políticos como no se habían visto, nos atrevemos a decir, desde el periodo de la revolución en marcha. La tecnología, ha hecho que este proceso cambie de manera exponencial porque por primera vez un evento cualquiera que suceda en cualquier lado del mundo influye instantáneamente en el resto del mismo. Y uno de esos temas es la nueva forma de pensar los paradigmas de sexualidad y familia.

Viviane Morales quizá no necesite presentación. Abogada, exfiscal general de la nación, senadora actualmente por el Partido Liberal, Esposa del polémico Carlos Alonso Lucio, Cristiana Evangélica Practicante, Madre, Persona que ha superado con mucho éxito una discapacidad… Y ponente y paladina de un proyecto de referendo que busca elevar a rango constitucional la discriminación bajo la etiqueta de defensa del superior derecho de los niños a tener padres.

El año pasado, en comunicación a Gregorio Eljach Pacheco, secretario general del Senado, la Senadora Morales radica el “Proyecto de Ley “Por medio de la cual se convoca a un Referendo Constitucional y se somete a consideración del pueblo un proyecto de Reforma Constitucional por la cual se consagra la adopción de menores solo por parejas conformadas entre hombre y mujer””. Un largo nombre, en verdad, para un proyecto de ley apoyado por más de un millón de firmas que busca reformar la Constitución para que el artículo 44, el que define los derechos de los niños (entre ellos, “tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor… Serán protegidos contra toda forma de abandono”) tenga un parágrafo añadido que diga lo siguiente:

La adopción es una medida de protección del niño que busca garantizarle el derecho a tener una familia constituida por una pareja heterosexual en los términos explícitos del artículo 42 de esta Constitución, es decir, por un hombre y una mujer unidos entre sí en matrimonio o unión marital de hecho, con el cumplimiento de los demás requisitos establecidos en la ley.

Tómese un segundo para releer lo anteriormente escrito. Reléalo una vez más. Correcto. Lo que la senadora Morales, montada en la cresta de la ola ideológica conservadora propone es que solo los heterosexuales que sean pareja, bien sea mediante matrimonio o unión libre, puedan tener la opción de adoptar un niño, y nadie más. Resaltemos ahora las ideas más importantes: Pareja Heterosexual unidos en Matrimonio o Unión Marital de hecho serían los únicos con la posibilidad de adoptar.

Es decir, lector, lectora, lo que Viviane Morales está pidiendo que sea elevado a rango de artículo constitucional es, ni más ni menos, la discriminación efectiva ante la ley no solo de parejas homosexuales ante la posibilidad de adoptar, sino también la discriminación de cualquiera que no se ajuste a su pensamiento de cómo debe de ser la familia, digamos, verdadera, en nombre supuestamente de la protección y amor de los niños.

Hoy en día, la Ley 1098 de 2006, esto es, el Código de Infancia y Adolescencia define en el artículo 68 que “Podrá adoptar quien, siendo capaz, haya cumplido 25 años de edad, tenga al menos 15 años más que el adoptable, y garantice idoneidad física, mental, moral y social suficiente para suministrar una familia adecuada y estable al niño, niña o adolescente. Estas mismas calidades se exigirán a quienes adopten conjuntamente”. Y para más claridad, el artículo explica que las personas solteras pueden adoptar, basados únicamente en los criterios antes presentados. Por ningún lado habla explícitamente que no ser heterosexual sea en modo alguno una limitante para adoptar un menor, y tan es así que la Corte Constitucional en noviembre de 2015 lo dejó ratificado: Ser Homosexual no es de ningún modo una limitante a priori para adoptar.

No es de extrañar que precisamente desde junio de 2015, cuando ya se veía venir el sentido de la Corte sobre el particular, la senadora Morales haya empezado su cruzada en favor de la discriminación disfrazada de proteccionismo. Y esta discriminación no va enfilada únicamente al colectivo LGBTI, sino a cualquiera que siendo hetero pero no casado decida encargarse de la responsabilidad amorosa de la protección de un menor abandonado: por arte de birlibirloque, las madres y padres solteros, los abuelos solos, los adultos jóvenes de buen corazón son tachados de incapaces e inhábiles para cumplir con ese acto de cuidado y responsabilidad para los niños y niñas, justificados en un amplio documento de dieciséis páginas que contiene perlas muy bellas:

Entre la hijas, la falta de un padre fue fuertemente asociada con un riesgo elevado de actividad sexual temprana y embarazo adolescente”

Estudios a través de varias culturas muestran la importancia de los padres en el desarrollo sexual de las niñas. Niñas sin padres muestran un interés sexual precoz, desprecio hacia la masculinidad y dificultad para mantener una relación emocional y sexual con un hombre.”

Es decir, señora madre soltera, señora abuela que cría a sus nietos sola: Usted es un riesgo.

Estas afirmaciones se basan en estudios, como no podía ser de otro modo. Para su exposición de motivos, la senadora Morales cita estudios tanto a favor como en contra de su posición. Nada sorprendente, cada que cita estudios en favor de la igualdad de familias formadas por parejas LGBTI los señala como deficientes, entre otras cosas por “Diseños pobres, falla en medición de variables, pequeñas muestras, selección inapropiada de muestras, técnicas inapropiadas de medida” entre otras; mientras que cuando cita el estudio por antonomasia usado para refutar, el «New Family Structures Study» o “Estudio de Regnerus” lo usa para cimentar su argumentación en contra de la adopción de solteros y LGBTI.

Cuando uno está familiarizado con el Estudio de Regnerus y lee lo consignado anteriormente, salta a la vista la deshonestidad intelectual de la senadora Morales. Porque dicho estudio presenta precisamente todos esos males de diseño que achaca a los estudios que son contrarios a su posición: El estudio que realizó Cherry Picking sobre los hogares objeto de estudio, fue pagado y financiado por grupos conservadores y evangélicos; la revista Social Science Research hizo una auditoría metodológica y lo encontró deficiente; Darren Sherkat, catedrático de sociología en la Southern Illinois University auditó dicho estudio encontrándolo deficiente… Y una cosa que calla la senadora Morales, a saber: El juez federal Bernard A. Friedman, que en marzo de 2014 decidió en el caso DeBoer contra Snyder que la prohibición del matrimonio homosexual y las uniones civiles introducida en la constitución de Michigan en 2004 es inconstitucional, comentó sobre los argumentos y el estudio de Mark Regnerus, que fue presentado como testigo experto de la defensa en dicha oportunidad, lo siguiente:

Imagen cortesía de: NOVA Colombia

La Corte considera el testimonio de Regnerus completamente increíble y sin valor alguno para ser considerado con seriedad. La evidencia aducida en el juicio demostró que su «estudio» de 2012 fue urdido apresuradamente a instancias de un tercero patrocinador, que consideró «esencial que los datos necesarios fuesen reunidos para resolver de una vez la cuestión en el foro del debate público sobre qué tipos de familias son mejores para la sociedad» y que «estaba seguro de que la forma tradicional de definir el matrimonio quedaría justificada por este estudio.» Mientras que Regnerus ha afirmado que la fuente de financiación no afectó su imparcialidad como investigador, la Corte considera este testimonio increíble.

El patrocinador claramente quería un resultado determinado y Regnerus le complació. Sea lo que sea lo que Regnerus haya encontrado en su «estudio», es seguro que no puede pretender haber realizado un esfuerzo de investigación científico que compare el resultado de niños educados por parejas del mismo sexo con niños educados por parejas heterosexuales. No es de extrañar que el NFSS [estudio de Regnerus] ha sido amplia y severamente criticado por otros científicos y que el mismo departamento del Dr. Regnerus en la Universidad de Texas se haya distanciado del NFSS en particular y de los puntos de vista del Dr. Regnerus en general.

Senadora Morales, ¿De veras usted está basando su argumento en un estudio que fue rechazado ya por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos entre otras cosas por seria evidencia de estar confeccionado expresamente para desacreditar a las familias homoparentales y no tiene la honestidad intelectual suficiente para decirlo en su exposición de motivos más allá de un vago “A pesar de las críticas que recibió este estudio por haber sido parcialmente financiado por organizaciones de carácter conservador”?

Senadora Morales: Usted fue fiscal general de la nación, usted está elegida como senadora por parte del Partido Liberal; ese mismo partido en cuyo himno se lee que es el “Partido Del pueblo irredento”, cuya consigna es “Libertad y Pan”, que afirma “Que no hay mayor honra que sentirse libre”, y que grita que “Nuestras manos blanden las antorchas vivas contra los embates de la oscuridad”.

Y sin embargo, usted, que pertenece a varias minorías largamente discriminadas y que han luchado por la igualdad a brazo partido cuando les decían que eran inferiores e incapaces, está envolviéndose en la capa del oscurantismo para pisotear el artículo 13 de la Constitución, porque, al parecer, eso de que Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica es papel mojado, y lo de que el estado  promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados es pura retórica sin realidad.

Así que, lectoras y lectores, oponerse a semejante adefesio que busca discriminar a personas por su condición sexual o su estado civil para impedirles que puedan presentarse para ser adoptantes siempre que cumplan con los requisitos mínimos, que deberían ser iguales para todos los ciudadanos, no es solo una necesidad, sino un imperativo ciudadano. Frente a las falacias que enarbola la senadora, que se opone a la discriminación solo cuando le afecta de manera directa, la ciudadanía debe enarbolar la igualdad de todos y todas ante la ley.

Porque depende de usted que el oscurantismo no regrese.

 

( 1 ) Comentario

  1. POBRECITAS LAS MONJAS DE MI PUEBLO QUE HAN CRIADO A LA MAYORIA DE LAS HUERFANAS DE MI PUEBLO (TULUA) Y NADIE NUNCA LES HA DICHO QUE NO PUEDEN RECIBIR NINHAS EN ADOPCION.Y ESO LO HACEN HACE MAS DE 60 ANHOS POR QUE YO TENGO MAS DE ESOS ANHOS Y DESDE QUE NACI YA ESTABAN CRIANDO HUERFANAS Y CREO QUE HACEN UN BIEN A LA SOCIEDAD.

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Aryeh Capella