“Una alianza por supervivencia política está pegada con babas”: Gustavo Petro

Dialogamos con el precandidato de visita en Medellín sobre sus propuestas y los temas más álgidos que se darán en, según él, unas elecciones históricas en Colombia.

Infórmate - Política

2017-10-03

“Una alianza por supervivencia política está pegada con babas”: Gustavo Petro

El ex alcalde de Bogotá continúa en la lucha por llegar a la Presidencia de la República. Aunque le va bien en algunas encuestas, ha perdido terreno con respecto a candidatos como Sergio Fajardo, y pese a que sectores de la sociedad reclaman por una coalición entre candidatos afines al centro- izquierda, Petro no se ha involucrado con ningún otro candidato y aboga por lo que llama un gran pacto social.

Dialogamos con el precandidato de visita en Medellín sobre sus propuestas y los temas más álgidos que se darán en, según él, unas elecciones históricas en Colombia.

 

Daisy Villalba (DV): Hasta el momento le ha ido bien en algunas encuestas ¿Cómo interpreta esos resultados?

Gustavo Petro (GP): Son todavía muy prematuros. Todavía hay un enorme sector de la población que no ha tomado decisiones y otra que las ha tomado pero de manera dudosa. Entonces esas encuestas solo nos indican que hay un sector importante de la sociedad que nos quiere acompañar, no lo suficientemente grande como para asegurar la Presidencia, pero si es capaz de crecer el objetivo es ganar en primera vuelta. Indudablemente hacer una campaña que se basa en la necesidad de cambiar la sociedad o el estado no es fácil y hay mucho temor al cambio.

DV: Precisamente otros candidatos han pensado que la manera de generar un cambio es creando coaliciones y ya las están haciendo, ¿Cómo ve esas alianzas?

GP: Una alianza coyuntural por cuestiones de supervivencia política no es seria porque está pegada con babas. Un bloque de fuerzas diversas se puede constituir alrededor de unos programas sobre los cambios que se quieren hacer. Esa coalición de fuerzas sociales que quieren defender un programa de cambios tienen que establecer primero cuál es el programa, y eso no se está viendo en lo que llaman ahora coaliciones, no existe un esfuerzo de construcción colectiva del programa y hay que llenar ese vacío. Si no las coaliciones son desteñidas, y son más bien alianzas de momento que tratan de eliminar rivales porque sí y sin propósitos.

DV: ¿Es decir que usted no va a entrar a participar de alianzas y buscará la Presidencia solo?

GP: Eso quiere decir que se tiene que construir un programa común que una a las fuerzas sociales en primer lugar, y a las políticas si quieren. Y esas fuerzas sociales no están hoy en la discusión pública porque la prensa gira alrededor de personas: Claudia López, Fajardo, Clara López, Iván Duque, etc. El cambio se hace es con fuerzas sociales no con individuos. ¿Dónde está el movimiento indígena, el laboral, el feminista, el ambientalista, el campesinado? Si no hay un bloque de este tipo de fuerzas, alrededor de unos objetivos de transformación no pueden haber una transformación completa. Y esas son las fuerzas sociales con las que queremos trabajar.

DV: La lucha de los movimientos sociales en el país es histórica pero no se ha reflejado en las elecciones presidenciales ¿Qué lo hace pensar que en este momento y estas elecciones serán diferentes?

GP: Hay dos cosas claves que hacen que la decisión de la ciudadanía sea histórica. Por una parte que se ha acabado la guerra, y se decidirá si continuamos en otra o si construimos la paz. Y el otro dato fundamental es la corrupción que se está hasta ahora evidenciando, pero que es una corrupción estructural de muchos años. Hoy la sociedad evidencia la urgencia del cambio, hoy es muy difícil que un ciudadano no sepa que si quiere mantener las cosas como están tiene que mantener a los poderes corruptos, pero que si quiere un cambio debe irse por otras opciones.

DV: ¿Cuáles son esas reformas en las que basa su campaña?

GP: La reforma a fondo de la salud pública, la priorización de la educación pública y gratuita en todo Colombia, la reforma a la Justicia y el territorio y el medio ambiente que es un tema crucial en este momento para la humanidad. Esas reformas van a determinar mucho si en este país hay paz o guerra, si vamos hacía una sociedad equitativa o no, o si vamos a una democracia real o a un gobierno autoritario.

DV: ¿Qué propuestas tiene para hacer frente a la corrupción?

GP: Primero hay que reconocer el problema en su magnitud. Esto no se trató de unos hechos anecdóticos de unos individuos, esto es un fenómeno de corrupción generalizada y por tanto de decadencia de la sociedad y el Estado. Lo primero para hacer frente a la corrupción es pasar de un modelo económico extractivista (carbón, petróleo y cocaína) que genera una captura de renta y no ganancias productivas y que se ve afectado por la caída de los precios internacionales del petróleo, a un modelo  económico de producción sustentado en la ciencia.

Además, hay que desatar los poderes constituyentes de la sociedad para producir las reformas democráticas y creación de instituciones que hagan frente a la decadencia en la que estamos en los puntos fundamentales.

DV: Hablemos de la paz y de la implementación del Acuerdo con las Farc. ¿En qué puntos se debería trabajar o qué cosas considera que deberían modificarse?

GP: Hay que separar lo que significa acabar una guerra y construir una paz, porque son dos conceptos diferentes y más en Colombia, donde se ha demostrado que se pueden acabar guerras por medio de acuerdos y pactos, nuestra historia está llena de esos. Pero en Colombia esos Acuerdos nunca han comenzado eras de paz sino que han sido tránsitos para el comienzo de nuevas guerras.

Están acabado una guerra contra las Farc y yo he apoyado eso, pero no me dejo engañar con que esa es la paz. La paz debe tener como protagonista central a la sociedad no a la guerrilla, y tiene que construir las reformas necesarias para que la sociedad y no simplemente la guerrilla conviva en paz. Ese pedazo es el más grande y el más importante pero no lo han hecho, no está.

Nos hemos quedado con el Acuerdo pequeño con la guerrilla y la sociedad se ha polarizado alrededor de él, y hay que pasar al tema grande, a convocar un gran pacto por las reformas que se necesitan.

DV: Pasemos a los diálogos con el ELN ¿Cree que se van a lograr avances con esta guerrilla?

GP: Yo creo que si logramos salir de los Acuerdos pequeños hacía el tema más grande se resuelve el problema en el sentido positivo con el ELN. Hay que pasar a ese escenario donde los protagonistas no sean las guerrillas, ni los comandantes, sino la ciudadanía, como se logró en otros países.

DV: Preocupa mucho el tema de asesinatos a líderes sociales y la prevalencia del paramilitarismo en algunas regiones de Colombia ¿Cómo hacer frente a esto y cómo evitar que desertores de las Farc y el ELN vayan a engrosar las filas de nuevas organizaciones?

GP: Esa es otra realidad que no esta siendo asumida. Esta violencia no se resuelve en La Habana o en Quito, esto tiene que ver con la decisión electoral del año entrante, porque si la decisión mayoritaria de la sociedad tiene que ver con ‘hacer trizas’ lo pactado, la sociedad evoluciona no hacía la misma violencia, porque las Farc no van a retomar las armas, sino hacía nuevas formas de violencia.

Esas nuevas violencias son las que ya se evidencian en Medellín, en Bogotá, en Barranquilla, son las están haciendo crecer los cultivos de coca en las zonas que abandonó las Farc, donde no llegó el Estado sino otros actores. Y este crecimiento traerá la fuerza destructiva de las armas llevando el conflicto a escalas superiores.

Si ese es el camino que toma la sociedad colombiana probablemente aniquilarán a miles de líderes y ex combatientes de las Farc, pero esas violencias no se van a quedar solo allí sino que irrumpirán muchos espacios en las ciudades. Ese camino es un suicidio. Yo defiendo el otro camino, el de la era de la paz. La decisión es de la sociedad.

DV: ¿Qué experiencias le dejó su paso por la Alcaldía de Bogotá para enfrentar esta nueva contienda electoral?

GP: Muchísimas. Una ciudad tan compleja como Bogotá son como diez doctorados en muchos temas. Y mucho aprendizajes de la gente. Quienes hemos tenido la experiencia de alcaldías grandes sabemos que se debe tener políticas respecto a temas que aparentemente no existen en la agenda política, por ejemplo cómo volver el espacio de hinchas de equipos un espacio cultural y juvenil y que no termine en manos del crimen. O el tema de la inclusión política juvenil que atraviesa otros como la educación, la cultura y la economía que garantice un buen vivir de los jóvenes.

DV: Hemos dialogado de sus propuestas en el escenario de ganar las elecciones, de no haber Presidencia ¿Ya tiene un plan B?

GP: No, yo estoy embargado por 80 millones de dólares, y prácticamente si no estuviera en esta lucha ya hubiera tenido que irme del país o me hubieran matado. Un escenario pos sin triunfo y dependiendo de quien gane podría llevarme a una situación más difícil. Así que no existe otro plan. Ganar es el plan.

 

 

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*Entrevista para ConLaOrejaRoja y la Alianza de Medios Alternativos de Colombia.

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Daisy Villalba
Periodista || Productora audiovisual || Fundadora y Coordinadora editorial de @ConLaOrejaRoja || Defensora de la libertad de expresión