Uber debe ser legalizado

Opina - Judicial

2016-12-24

Uber debe ser legalizado

Es noticia en los últimos días la millonaria multa que se le impuso a Uber por parte de la Supertransporte, ¿la falta? Promover su servicio. Para que se hagan una idea, es como si una heladería fuese sancionada por promocionar sus helados. En el 2015, el gobierno había pretendido regular el servicio de Uber, imponiendo una serie de condiciones leoninas que no son capaces de aplicar también al servicio de taxis por miedo a las represalias que pueda tomar este gremio.

Soy usuario de Uber hace ya tres meses y desde la primera semana decidí que no volvería a utilizar un taxi a menos que no tuviera otra opción. Todo comenzó en un viaje a Bogotá donde un taxista me cobro 20.000 pesos por una carrera de menos de 5m. Al preguntarle por qué, me menciono un sinnúmero de recargos que tenía, curiosamente, el sujeto le preguntó a otro taxista y este le dio la razón.

Me sentí estafado, ¿a quién podía reclamar? Simplemente ese taxista me había robado y yo no podía hacer nada. Este no ha sido el único incidente que he tenido en el servicio de taxi. Me han tocado conductores drogados, tomados, groseros, abusivos y a la mayoría de las mujeres les ha tocado al menos uno acosador. La paranoia es tal que cuando pedimos un taxi para un ser querido le tomamos las placas al vehículo “por si acaso”.

¿Es superior el servicio de Uber?

Cuando tomas un Uber, sabes el nombre del conductor, la placa del vehículo, su número de teléfono, el tipo de carro en que prestará el servicio y el tiempo de llegada. Adicional, conoces cuánto te costará la carrera hasta el destino indicado.

Toda esa información y la ruta la envían al correo personal; si un Uber te cobra más de lo indicado o te pide una suma diferente a la que lanza la aplicación cuando termina el viaje, simplemente lo reportas y a las pocas horas tienes la respuesta, el dinero de vuelta y al conductor se le llama la atención. En caso de reincidir se le suspende el servicio. Conclusión: los usuarios estamos más seguros en un Uber que en un taxi.

La misma App saca del mercado a los conductores que no cumplen con las condiciones de prestación del servicio. Pero el castigo al mal comportamiento no es solo para el conductor: si como usuario unos conductores te reportan con mucha frecuencia, puedes ser bloqueado.

Cuando te montas a un Uber, el conductor pregunta si quieres aire acondicionado o no, si quieres escuchar algún tipo de música y algunos hasta regalan dulces, preguntan si tienes ruta propia o si sigue el GPS.

El servicio de Uber es mucho mejor tanto para usuarios como para conductores. El conductor gana 75% de todas las carreras y Uber se queda con un 25%. En los más de 40 viajes que he hecho en Uber siempre pregunto a los conductores cuánto ganan en promedio al día y sus ingresos rondan los 70.000-100.000 pesos diarios.

¿Qué debe hacer el Estado?

Soy defensor de la legalización de Uber, considero justo que el Estado se quede con una parte de las ganancias de la compañía por el uso de las vías y las emisiones de CO2 que genera la prestación de este servicio, pero sin duda, sería un despropósito pedir a los conductores de esta empresa que paguen un cupo como lo hacen los taxistas.

El cupo de los taxis se pensó como una medida para regular la oferta de estos vehículos y se convirtió con el tiempo en una mafia donde pocas personas tienen cientos o miles de cupos. El Uldarico dueño de alrededor de 28mil taxis en Bogotá presume de quitar y poner alcaldes a su gusto.

No es igual el servicio de Uber y el de los taxis, unos pueden recoger gente en la calle y los otros deben esperar que el usuario solicite el servicio a través de una aplicación. Los conductores de Uber deben lidiar con el miedo constante de que un taxista los agreda, les dañe el vehículo o que los amenacen en cierto sector.

Los taxistas pueden hacer lo que se les venga en gana y los conductores de Uber están sometidos a un estricto reglamento por parte de la empresa. Por ejemplo, cuando a un Uber se le vence el seguro, la aplicación se le desactiva automáticamente y debe comprar uno nuevo para volver a prestar el servicio.

La protesta de los taxistas es parcialmente justificada, pero eso no quiere decir que el Estado regule Uber porque lo único que haría ante una demanda tan grande sería crear las condiciones para que surja otra App similar. Seguiré utilizando Uber y en caso de que sea prohibida migraré a otra oferta parecida, pero no me volveré a montar en un taxi hasta que se mejore radicalmente el servicio.

PD: El día domingo pedí un Uber y de camino a mi destino encontré cinco taxistas recogiendo gente en la mitad de la calle. Al llegar, un taxi chocó a una moto por detrás al ir a muy alta velocidad y el motociclista quedó inconsciente varios minutos.

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Cristian Ortega