Terminó de morir el Partido Liberal

Los resultados de la consulta electoral para elegir el candidato del Partido Liberal dan cuenta de que la agonía de esta casa política ha terminado, acaban de recibir la estocada final.

Opina - Política

2017-11-19

Terminó de morir el Partido Liberal

Los resultados de la consulta electoral para elegir el candidato del Partido Liberal dan cuenta de que la agonía de esta casa política ha terminado, acaban de recibir la estocada final.

Según el último boletín de la Registraduría Nacional 365,658 personas votaron por Humberto De La Calle, 324,777 por Juan Fernando Cristo, se recibieron 40,961 nulos y 13,125 no marcados. Dejando 23 años después de su primer intento a un De la Calle candidato Presidencial, por un pequeño margen.

De los poco más de 35 millones de colombianos inscritos y habilitados para votar, sólo acudieron a las urnas 744,521 personas; el porcentaje de participación fue de 2,12%.

Un despropósito si se compara con los 40 mil millones de pesos que costó este ejercicio democrático que demuestra que el liberalismo es una corriente de pensamiento que ya no está representada por el Partido Liberal.

El Partido Liberal desde 1998, ha dado aval a siete congresistas y dos gobernadores que luego han sido condenados por parapolítica. De igual modo, 59 concejales liberales han tenido problemas con la justicia, algunos con sanciones disciplinarias y otros con destitución del cargo. A lo que se suman las actuaciones de personajes como Viviane Morales y su referendo discriminatorio, Sofía Gaviria, contraria al acuerdo de paz y, según ella, discriminada al interior partido; además vínculos con la corrupción de Odebrecht.

Sin embargo, será Humberto de la Calle Lombana quien represente a este partido en las próximas elecciones presidenciales. Ya sea como candidato directo en la primera vuelta o mediante coaliciones, porque desde que destapó su aspiración Presidencial ha insistido en conformar una coalición que defienda los acuerdos de paz de los sectores que proponen “hacerlo trizas”. Una que según él, ganaría en primera vuelta.

Es poco probable que De La Calle se tire solo a la piscina tras lo resultados recibidos hoy en las urnas, con el bajísimo nivel de participación, y por ende interés, que genera la posibilidad de que sea él quien se mude a la Casa de Nariño en reemplazo de Santos.

Ahora que tiene en sus manos el trapo rojo para ondearlo, así sea con poco viento, para muchos De La Calle representa el acuerdo de paz y por ende la posibilidad de darle continuidad. Afuera lo espera la llamada Coalición Colombia, donde posan los senadores Claudia López y Jorge Robledo con el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo. 

El sentimiento de muchas personas es que De La Calle representa la política tradicional. Que pese a su apoyo a la paz, es un político que ha estado en la melcocha siempre y en estos momentos el país requiere renovación, gente que no haga parte de lo que se busca cambiar a toda costa.

Quizá el objetivo de Humberto De La Calle de cara a 2018 sea apoyar a un candidato que represente más la transición que pide el pueblo colombiano tras casi 6 décadas de una guerra que aún muchos se niegan a dejar ir. Y quizá no hubiera sido necesario invertir ese dinero para llegar a una conclusión que se preveía en las encuestas y en los sondeos de opinión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com