Sobre “qué grande es ser antioqueño” y otras boberías racistas

Opina - Política

2017-08-17

Sobre “qué grande es ser antioqueño” y otras boberías racistas

Se conmemoró la “independencia” de Antioquia y desde la Gobernación se montó todo un tinglado regionalista y racista para recordarle a Antioquia y, sobre todo, a Colombia toda “Que grande es ser antioqueño”, cualquier cosa que eso signifique.

Luis Pérez Gutiérrez está decidido a hacerse escoger como candidato a alguna vicepresidencia en las próximas elecciones y por eso tiene necesidad de limpiar y legitimar su imagen, así sea apelando a las más bajas pasiones como el regionalismo y el racismo. Se quiere hacer perdonar su pasado tormentoso, signado por los inanes escándalos de costosas vajillas y coimas del 15 % en los contratos.

Lo intentó primero haciendo carrera como enemigo de los acuerdos de paz. Poniéndole palos a la rueda de la desmovilización y a la concentración en las zonas veredales. Pero no le funcionó.

No obstante él ya no quiere seguir siendo recordado como “Luis XV”, sino como el paladín de la antioqueñidad. Es decir, se encontró una fórmula milagrosa que le va a permitir renunciar a la corona aristocrática del trasnochado absolutista francés, asumiendo el disfraz, todavía más trasnochado, de la antioqueñidad, como los niños en el colegio, con “machete, carriel y ruana”.

En desarrollo de esta estrategia organizó un vistoso desfile m i l i t a r, así como se lee, militar (¿para amedrentar a Colombia?) con despliegue de soldados, policías y helicópteros, además de consignas como “todo por Bajirá”.

Pero además,  ha convertido el canal regional de televisión, otrora un buen vehículo de expresiones culturales y de entretenimiento ilustrativo, en una tribuna perversa, saturada de provincialismo, una suerte de minarete desde donde los empleados, muchos de ellos talentosos presentadores y actores, son inducidos a exaltar de manera permanente  las “virtudes” de la “raza” antioqueña.

Y, claro, el gobernador ya está “sacando producción”: su política excluyente comienza a dar frutos: el 11 de agosto un desmirriado grupo de miembros de la tercera edad, de mucha camisa verde y con la bandera antioqueña en la mano, desfiló por las calles clamando a voces la “independencia” de Antioquia, “la separación” de nuestra región y la inevitable consigna, que nunca falta en estos casos, de “Antioquia federal”. Claro que el único medio de comunicación que hizo eco de semejante ridiculez fue Teleantioquia Noticias donde, incluso, se entrevistó a un ejemplar de la fauna política paisa, venturosamente alejado de las canchas, quien nos aseveró que él siempre ha sido partidario de la fórmula federal.

No faltará quien pregunte ¿qué tiene de inconveniente todo esto?.

Pues resulta que en un momento en que el país se encuentra atravesando por un delicado proceso de sutura de las heridas que ha dejado la guerra, de reconstrucción del tejido social, de reincorporación de una serie de sectores que, por décadas estuvieron situados por fuera de la sociedad, venir a generar nuevos motivos de conflicto, de animadversión y de exclusión contra los chocoanos y contra el resto del país, no es propiamente lo más conveniente, ni oportuno.

Por demás, este tipo de prácticas racistas y regionalista hace parte de la construcción de lo que la socióloga mexicana María Dolores París Pombo llama “identidades sociales excluyentes” que operan con base en el prejuicio y el estereotipo, y se traducen en la percepción del otro de una manera distorsionada.

Al decir de Claude Levi-Strauss, se supone que la cultura es solo la propia, mientras que la naturaleza es lo ajeno. El nuestro, es el idioma por definición, en tanto que  el de los otros solo es una manifestación de la barbarie, una jeringonza insulsa.

Este tipo de prácticas es peligroso en una sociedad como la antioqueña, con ancestrales y evidentes síntomas racistas y excluyentes, donde el insulto preferido es el de “negro” o “indio”.

Contribuir, como lo viene haciendo el gobernador Pérez, con prácticas regionalistas a enturbiar el ambiente sociocultural, no es más que incentivar conductas discriminatorias. Hacer que “El Otro”, no sea percibido nunca como un actor real: sino como sinónimo de naturaleza – al decir de París Pombo-   “objetivado o bien asociado con un principio metasocial (el mal, la decadencia, el diablo…)”

Lo malo es que “Con ese argumento renuevan las prácticas de discriminación, promueven la segregación y la auto segregación. Para su afirmación, trazan fronteras intransitables en torno al Nosotros y fijan a los demás en estereotipos”.

Se crean así entonces identidades excluyentes, que corresponden a la personalidad autoritaria, definida por Adorno y Horkheimer, como cierto tipo de subjetividad ligada al prejuicio, caracterizada por 1. El odio racial, 2. Fuerte conformismo; 3. Respeto por la fuerza y las jerarquías. 4. Agresión contra los subordinados, 5. Aceptación automática de estereotipos y estigmas, 6. Incapacidad de autoanálisis; 7. Tendencias impulsivas; 8. Expresiones de miedo, debilidad y sexualidad. 9. Externalización sobre los demás de sentimientos de  amenazas o de la propia flaqueza. (T. Adorno. La personalidad autoritaria, 1950).

Colombia, y Antioquia especialmente, es un enfermo convaleciente de una dolorosa enfermedad de más de 5 lustros, en la cual hemos padecido el desangre, la tortura, el desarraigo, el desplazamiento, etc. No podemos entonces darnos el lujo, ahora que andamos en tránsito a un nuevo amanecer, de crearnos diferentes enemigos basados en imaginarios regionalistas y racistas, solo para lavarle la cara política y conseguirle una candidatura vicepresidencial a un personaje como Luis Pérez.

 

( 1 ) Comentario

  1. Interesante diarrea mental donde solo se evidencia el miedo que tiene colombia por perder la vaca que mas leche da y tenerse que acomodar a las políticas inmorales del gobierno colombiano.
    Solo tendriamos que aclararle al “escritor” de este… articulo en el que tanto se esmera por desmeritar el amor de los Antioqueños por lo suyo, pero llama a las personas “especimenes” que en Antioquia se abolió mucho antes que en toda colombia la esclavitud ¿sera por eso que los antioqueños siempre vamos un paso adelante de Colombia?

    Por que no cuentas eso querido pseuso escritor?

    Cueriosamente el problema radica en que Antioquia se quiera independizar en un momento no oportuno según el escritor de este articulito, pero habria que recordarle al ilustre letrado que desde hace mas de 30 años los Antioqueños han querido ser un estado independiente de la inmoralidad que arropa al gobierno colombiano.

    Otro punto en el que veo una profunda ignorancia he incopetencia en el escritor es cuando llama “un desmirriado grupo de miembros de la tercera edad” al grupo que marcho el Sábado 12 de Agosto por las calles de Medellín. Imagínate si con un pequeño grupo los tenemos temblando como sera cuando sean miles de Antioqueños marchando.

    la invitación es a que si su coeficiente mental se lo permite lea la propuesta, que es todo menos violenta y mucho menos se quieren generar enemistades con el pueblo colombiano, usted es quien las genera al publicar artículos mentirosos y racistas como este.

    Aquí le dejo la pagina para que no pase mas vergüenzas por su evidente ignorancia
    http://antioquialibreysoberana.com/

    Estar Orgullosa de ser Antiqueño nunca va a ser lo mismo que ser racista como lo expresan aquí y por favor no utilice sus odios políticos como lo hacen “magistralmente” otros “escritores” y viejos con juventud renovada “youtuber” violadores de los derechos de los niños” con todo respeto claro y sin animo de ofender a nadie que se escudan en el la libertad de prensa para por ahi derecho tirarle toda la mierda posible a una comunidad que aunque les duela reconocerlo son diferentes.

    Dejen el miedo que si Antioquia se va ahí les queda el choco para que lo sigan explotando.

    Un cordial saludo, de un Santandereano pero que se siente mas Antioqueño que un putas

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Armando López Upegui
Historiador, Abogado, Docente universitario y Maestro en Ciencia política.