¿Se viene otra Reforma Tributaria?

¿La vida que tocará a centenares de miles de desempleados más, y de dónde sacaremos dinero para pagar un IVA mayor y otras subidas de impuestos?

Opina - Economía

2017-10-11

¿Se viene otra Reforma Tributaria?

A principios de este año el gobierno recortó los presupuestos en las instituciones del Estado, para forzar a los congresistas a que aprobaran las leyes que necesitaba. El gobierno sacrificó el pago a militares, policías, trabajadores y funcionarios públicos, con tal de presionar a los congresistas.

Como era de esperarse los congresistas de la “Unidad Nacional” (La U, Liberales, Conservadores, Cambio Radical) aprobaron rapidísimo la “adición presupuestal”, que no es más que darle a las entidades estatales lo que les habían quitado, y así los actuales congresistas podrán disponer de los puestos que necesitan, de cara a las campañas que ya empiezan en pos de mantenerse en el Congreso: clientelismo alimentado por la mermelada que reparte el gobierno cada vez que quiere salirse con la suya.

La crueldad irónica está dada por el título Colombia Repunta, nombre del programa gubernamental que sustenta los supuestos motivos de esa adición presupuestal, dizque orientado a fortalecer la educación, salud, agricultura, y al posconflicto; ¿de dónde vendrán esos recursos?

Colombia presentó en 2016 un crecimiento económico del 2,0% -el más bajo de los últimos 7 años- debido a los menores aportes del sector minero energético (principalmente hidrocarburos) la débil reactivación de la economía mundial, el aumento de las tasas de interés (la tasa de usura ya es del 33,50%) así como la subida del IVA al 19% elevándose varios impuestos, lo que ha llevado a una reducción del consumo en los hogares colombianos y a una menor inversión.

Según el Gobierno, a través del DANE, el desempleo se mantiene por debajo de un dígito, dicen que del 9,4%; sin embargo reconocen que es del 10,8% en las ciudades capitales y áreas metropolitanas del país.

Un menor crecimiento económico, la estrechez del mercado crediticio y el efecto de la subida del IVA afectaran más el desempleo y el consumo de los hogares en lo que resta del año y durante los primeros meses del 2018.

Sumemos a la caída en las cotizaciones del petróleo, la cada vez menor inversión extranjera por culpa de la pésima administración de la economía colombiana que ha llevado a que este sea uno de los países donde más se cobran impuestos, el aumento de las tasas de interés de las entidades financieras reflejándose en más altas tasas de usura. Cada vez menos quieren invertir en Colombia y los niveles de consumo siguen bajando. El Gobierno nos lleva de mal en peor.

El Presupuesto General de la Nación que había sido aprobado en $224,42 billones aumentó a $232,98 billones, lo cual implica un ajuste de 3,8% para esta vigencia.

Los ingresos adicionales que soportaron la “adición presupuestal” surgirían de lo que se recaude con la Reforma Tributaria (lo que nos cobran por el IVA y otros impuestos) que se estiman en 6,1 billones y de $2,4 billones que se obtendrían de otros recursos y fondos especiales estatales.

Las proyecciones de recaudo que realizó el Gobierno Nacional, tanto para la Reforma Tributaria que los congresistas aprobaron a finales de 2016 y las de la “adición presupuestal” referida, se construyeron sobre tasas de crecimiento de la economía superiores al que se observó en 2016 (del 2,0%) el mismo que el Banco de la República estima para el 2017 –que como veo al país, pronostico será del 1 y algo %-; esto pone en duda que se logre el recaudo tributario estimado para garantizar la adición presupuestal.

En ingresos, la adición de los otros recursos de capital no se encuentra sustentada en la exposición de motivos de la “adición presupuestal”. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público jamás explicó el origen de estos ingresos para evitar la aprobación de bolsas de recursos sin origen específico, que posteriormente se trasladan a otros rubros como el crédito, aumentando los niveles de endeudamientos. Tampoco explicaron las bases de cálculo utilizadas para determinar la coherencia con las condiciones fiscales actuales y los recaudos de dónde vendrán.

El gobierno sólo podrá obtener recursos pidiendo más prestamos, créditos, a los bancos internacionales, endeudando más al país (La deuda externa de Colombia ya es el equivalente al 65% del Producto Interno Bruto, es decir que más de la mitad de lo que produce el país se está destinando al pago de una deuda que es impagable) y para ello tendrá que darles garantías a los acreedores demostrándoles saneamientos económicos al cerrar huecos fiscales, lo que haría subiéndonos más los impuestos, es decir elevando aún más el IVA que nos cobra y aumentando cargas impositivas… con otra, inminente, nueva Reforma Tributaria.

Esto conllevara a que los colombianos suframos más bajones de consumos, aumentos del desempleo por los despidos que harán las empresas con tal de reducir costos al producir –menos- bienes y servicios; estrangulamiento mayor de las pequeñas y medianas empresas colombianas.

Y todo por qué: por los caprichos ególatras de los actuales congresistas enfermos de poder y un gobierno servil al Presidente que trocó la Paz. La paz no es desarmar violentos y facilitarles hacer política regalándoles curules. La Paz es bienestar para el pueblo, empleos, consumos que permitan una vida digna, salud, educación; la paz es prosperidad humana.

Cómo podremos evitar esta debacle que se nos viene. Propongo:
– Movilizar conciencias para impedir que resulten elegidos los actuales congresistas, mismos políticos con sus mismas políticas.
– Oponernos, pero con contundencias, a la implementación de otra cruel Reforma Tributaria.
– Apoyar a nuestros productores y comerciantes esforzados en sobrevivir, pujantes, con sus pequeñas y medianas empresas productoras de bienes y servicios, las que realmente hacen a la economía de un país. Este gobierno sólo beneficia a las grandes empresas y multinacionales que se llevan los recursos de Colombia, alcahueteadas por un gobierno que ha reducido $1,3 billones en el impuesto a la renta en beneficio a esas empresas.

¿Imaginan cuantos millones se robaran los corruptos aprovechándose de esta “adición presupuestal”?  ¿Cuántas pequeñas y medianas empresas se quebraran? ¿La vida que tocará a centenares de miles de desempleados más, y de dónde sacaremos dinero para pagar un IVA mayor y otras subidas de impuestos?

Podemos evitarlo, si SOMOS SOLIDARIOS

 

Roberto Trobajo
Cubano/Colombiano. Director de Cine y Televisión