Se destaparon los Vargas

El ex ministro y ex vicepresidente del Gobierno de Santos aprovechó el pusilánime carácter del periodista para mentir y manipular los hechos relacionados, por ejemplo, con la entrada en operación de la JEP.

Opina - Medios

2017-10-17

Se destaparon los Vargas

Ayer, en la emisión de las 7 de la noche, el candidato de derecha, Germán Vargas Lleras, rompió su silencio y expuso sus reparos y sus “tesis” frente al Acuerdo Final (II) y al proceso de implementación de lo firmado en el Teatro Colón. Y el interesado silencio de este hijo entrañable del Establecimiento, lo rompió con la anuencia del director del Noticiero Caracol Noticias, Juan Roberto Vargas[1].

¿Se trató, acaso, de una entrevista convenida y prefabricada? Una de las preguntas da pie para pensar que el contenido de lo que diría Vargas Lleras, lo conocía el periodista: “¿Hace cuántos años no hablaba usted como va a hablar hoy?

Lo cierto es que el ex ministro y ex vicepresidente del Gobierno de Santos aprovechó el pusilánime carácter del periodista para mentir y manipular los hechos relacionados, por ejemplo, con la entrada en operación de la JEP.

Señaló, entre otros asuntos, que dicha jurisdicción se diseñó para juzgar al ex presidente Uribe Vélez. Miente el candidato de la derecha y la ultraderecha, porque en el Acuerdo Final claramente se señala que: “la creación y el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz no modificarán las normas vigentes aplicables a las personas que hayan ejercido la Presidencia de la República, de conformidad con lo establecido en el artículos 174 de la Constitución Política de Colombia en el que momento de aprobarse el presente documento. En caso de que ante la JEP obre una información que comprometa a una persona que haya ejercido la Presidencia de la República, dicha información se remitirá a la Cámara de Representantes para lo de su competencia, remisión que se efectuará en el momento que se considere adecuado por la JEP, después de haber realizado las verificaciones pertinentes” (AF, p. 149).

Examinemos qué dejó de hacer el periodista Juan Roberto Vargas. Debió interpelar a Vargas Lleras para señalarle que en el Acuerdo Final, el juzgamiento de ex presidentes no está previsto, tal y como lo sugiere el citado texto. Así entonces, de manera deliberada, Vargas, el periodista, le permitió a Vargas, el político, que mintiera y por esa vía, ganara simpatías con los seguidores de Uribe Vélez, pensando en atraerlos para una segunda vuelta, ante la enorme posibilidad de que ninguno de los candidatos presidenciales alcance el triunfo en la primera vuelta presidencial.

Lo dicho por Vargas Lleras se entiende como una clara invitación al propietario del Centro Democrático, para que sumen esfuerzos para enfrentar a la coalición de Centro izquierda de la que hacen parte hasta el momento, Jorge Enrique Robledo, Claudia López y Sergio Fajardo. Las presentadoras de la entrevista, hablaron de extrema izquierda, recogiendo las palabras del invitado.

En la entrevista, Juan Roberto Vargas dejó que Vargas Lleras manipulara hechos relacionados con el listado de “colados” en las Farc, cuya responsabilidad recae en el mecanismo tripartita que se acordó entre los delegados de la ONU, del Gobierno y de las propias Farc. Además, señalar que las Farc dejarán una “retaguardia narcomilitar” pone en entredicho la seriedad no solo de las Naciones Unidas y la de los países garantes, sino la del mismo proceso de paz. La actitud del periodista fue la misma: silencio.

Durante la entrevista, se notó que Vargas Lleras estaba preparado. Llevó documentos y tenía en su cabeza los temas sensibles con los que cuales generar aún más suspicacias en las audiencias en torno al Acuerdo Final. Lo contrario sucedió con el entrevistador, quien no pudo ocultar su admiración por el candidato presidencial y su falta de preparación e interés por confrontar a su entrevistado.

Por momentos, Vargas Lleras se pudo haber sentido como si estuviera en un “monólogo”, a juzgar por el nivel de desinformación y la actitud sumisa asumida por quien debió interrogar con mayor rigor a su invitado y confrontarlo en asuntos, por ejemplo, como los señalamientos que indican su cercanía a los paramilitares.

La inocencia programada de Juan Roberto Vargas le permitió preguntar: cómo es eso de la venta… de cupos; quién vende esos cupos y sugiere, a renglón seguido, que lo hacen los jefes de las Farc, para ingresar al listado definitivo de desmovilizados o reintegrados. Es decir, el periodista fungió más como estafeta y simple notario de las quejas, “tesis” y reparos del candidato a la Presidencia.

En su calidad de oficial de la Reserva, Vargas Lleras defendió a las fuerzas militares, en particular a quienes ordenaron, participaron y perpetraron los llamados “Falsos positivos”. Y en este punto, cuando el periodista intentó replicar, recordando el sentido de la visita de la Fiscal de la CPI, de inmediato dejó que su entrevistado impusiera su lectura de los hechos. Al final, nuevamente Juan Roberto Vargas exhibió su tibio carácter para enfrentar a quien sí se preparó para el encuentro periodístico.

Y luego, al abordar el tema del juzgamiento a terceros que patrocinaron y/o cometieron delitos de lesa humanidad, en razón del conflicto armado interno, se demuestra que la entrevista fue preparada, el sentido de la misma concertado y que los videos que aportó Vargas Lleras, el periodista los conocía de antemano. Es decir, Juan Roberto Vargas se prestó para que el candidato presidencial expusiera y validara sus “tesis” y especulaciones en torno al proceso de paz, la JEP y el proceso de implementación.

Así entonces, si la entrevista exclusiva de Caracol se presentó como el gran destape de Vargas Lleras, quedó claro que no solo lo hizo el candidato presidencial, sino que el periodista y la dirección del Noticiero Caracol también se destaparon. Esto es, que Vargas Lleras dejó ver no solo sus aspiraciones políticas, sino su reticencia a cumplir con lo acordado, a pesar del blindaje que recientemente le dio la Corte Constitucional al Acuerdo Final, al elevarlo al estatus de política pública de Estado.

Y del lado de Vargas, el periodista, éste dejó ver que no sabe dirigir una entrevista, que no se preparó, que fungió como estafeta y que le entregó a Vargas Lleras un espacio privilegiado y en horario prime time, para confundir a las audiencias. Y del lado del Noticiero, quedó claro que apoyará en adelante a Vargas Lleras. Como actor político, la empresa mediática optó por un candidato y este es Germán Vargas Lleras.

Por lo anterior, en la emisión de ayer lunes (festivo), en la emisión de las 7 de la noche, cientos de miles de colombianos asistimos al destape de los Vargas.

 

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Germán Ayala
Docente Universitario. Comunicador Social y Politólogo. Cursando Doctorado en Regiones Sostenibles.