¿Qué va a pasar después de los 180 días?

Opina - Conflicto

2017-03-13

¿Qué va a pasar después de los 180 días?

Dentro de lo pactado en La Habana entre el gobierno nacional y las FARC, está uno de los puntos más importantes: “Cese al fuego y de hostilidades bilateral y Definitivo y Dejación de Armas” que se desarrollaría después del día D y durante las actividades que se deben cumplir en las zonas veredales de transición durante 180 días, verificado y monitoreado por un mecanismo tripartito: Gobierno nacional (fuerza pública), FARC y ONU.

Pero después de esos 6 meses ¿qué sigue? ¿Cuáles son las garantías de seguridad, desarrollo económico y el resto de la implementación de los acuerdos? Si desde que llegaron las FARC a los puntos transitorios de normalización, no ha habido cumplimiento del Estado y las denuncias de inseguridad, amenazas y corrupción son constantes por parte de los habitantes de las zonas limítrofes.

El pasado jueves 4 de marzo en el Museo Casa de la Memoria de la ciudad de Medellín, se dieron cita líderes sociales y agentes oficiales, convocados por la Mesa Voces de Paz, para hablar de lo que está sucediendo en las zonas veredales de normalización de Antioquia.

Una vez más dentro de estos espacios de discusión se evidencia la voluntad de paz y el cumplimiento por parte de la guerrilla de las FARC: “Reiteramos nuestro compromiso con la paz, porque por ella nació este grupo guerrillero, así que decidimos ir hasta las últimas consecuencias por la paz” afirmó Jaime Nevado integrante del componente FARC y asistente al foro; pero el Estado sigue en el ojo del huracán debido al incumplimiento desde la implementación de las zonas hasta las promesas hechas a los campesinos que se encuentran en territorios aledaños.

Durante el foro, representantes y líderes sociales de Ituango, Vigía del Fuerte, Dabeiba, y Carrizal socializaron un grave panorama sobre lo que se vive en esos territorios gracias a la presencia de grupos armados ilegales, las acciones de solución cortoplacista del gobierno, los intereses económicos de las instituciones locales, que no dejan evidenciar acciones de amenaza por parte del paramilitarismo, la seguridad sólo para los campamentos de las FARC, operativos militares violentos en Carrizal, que actualmente afectan a 400 campesinos, acusándolos de minería ilegal, y quemando toda su maquinaria, acciones que para ellos representan un riesgo de otra guerra, desplazamiento y un nuevo conflicto.

“El problema está afuera, las FARC han mostrado voluntad, la prolongación del conflicto y el futuro de la paz, no depende de lo que ocurra en las Zonas Veredales de Transición, y el Estado y la Unidad de Víctimas no visita las veredas, sólo van a Llano Grande, porque no hay carreteras habilitadas para llegar” aseguró Julio Montoya de la asociación campesina del occidente antioqueño y líder social en Dabeiba.

Por su parte Sugey Taborda lideresa de Santa Lucia en Ituango, aseguró que el gobierno sólo tiene afán por desarmar a las FARC, y no da soluciones a los problemas que dieron inicio al conflicto armado, problemas que aún siguen latentes, el miedo y la tensión se siente en estos territorios, y exige una pedagogía orientada a los campesinos que aún ven los cultivos ilícitos como su salida económica y no entienden el tema de la erradicación que plantea el gobierno en los acuerdos, además hizo un llamado especial a los medios de comunicación alternativos quienes tienen la tarea de formar, hacer pedagogía y narrar la paz, algo que para ella, los medios tradicionales no hacen y no harán: “Los medios en Colombia han estado preparados para narrar la guerra, tenemos la esperanza en los medios alternativos”.

De esta manera el tema de la pedagogía fue puesto sobre la mesa del foro, donde los líderes coincidieron en la participación que deben tener las organizaciones sociales, y la población civil, para acercarse a estos territorios, hacer veeduría, recoger propuestas y unificar: “El papel de la sociedad no puede ser aislado de la realidad del país, el cese al fuego ha ayudado a la reducción de las muertes por parte de la guerrilla, pero los miedos por el incumplimiento son latentes, nosotros abrazamos los acuerdos, pero hay muchas incógnitas sobre la implementación, y para eso debemos unirnos” afirma Edwin líder social en Vigía del Fuerte.

Imagen Foro

Esta es la situación en Antioquia, y del componente tripartito (fuerzas armadas y ONU) asistentes al foro, sólo vimos un informe de tareas y una aceptación de los retrasos y las dificultades encontradas para cumplir con los plazos, situación que bien o mal, no ayuda en nada a reducir el temor que manifestaron los líderes sociales.

Así es como van pasando los 180 días, y en este encuentro en el Museo Casa de la Memoria en Medellín, queda la grande incógnita sobre ¿qué pasará después? Mientras el paramilitarismo sigue fortaleciendo sus tropas, persuadiendo campesinos para seguir trabajando los cultivos ilícitos, y donde la paupérrima presencia estatal sigue obedeciendo a unos intereses económicos de las instituciones locales, que seguramente va a dejar más víctimas, y engordando la lista de líderes sociales asesinados.

Tocará seguir abriendo espacios como éstos para que la sociedad civil se entere y aporte, para que los líderes denuncien, las organizaciones sociales acudan al llamado para hacer acompañamiento y para que los medios de comunicación independientes reportemos, porque cabe anotar que hasta la Defensoría del Pueblo está asustada.

 

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Lina Díaz Toro