Noticias Uno: ¿En la mira?

Opina - Medios

2017-05-17

Noticias Uno: ¿En la mira?

El informe periodístico[1] que el noticiero Noticias Uno emitió en días pasados, provocó, nuevamente, la airada reacción del señor  Álvaro Uribe Vélez, quien descalificó al periodista Julián Martínez, a quien señaló como “periodista Pro Farc”.

No es la primera vez que el político, ganadero y latifundista antioqueño estigmatiza y pone en riesgo la vida de los periodistas que publican hechos en los que se ven comprometidas y cuestionadas sus actuaciones públicas y privadas. Ya lo había hecho con Holmann Morris, Yoir Ackerman y ahora, a Julián Martínez. Todos, periodistas críticos a los que Uribe señaló como amigos de los “terroristas o amigos de lafar”.

La violenta, inconveniente y peligrosa reacción del montaraz latifundista se dio porque la dirección de Noticias Uno publicó un informe en el que se señala que Uribe Vélez, cuando fungió como Presidente, se benefició de recursos públicos en su hacienda El Ubérrimo, en el contexto de una política pública en la que se entregaban millonarias cuantías de dinero del Estado, para la construcción de distritos de riego. Dichos dineros no eran reembolsables.

Lo que hizo el periodista Martínez fue recuperar un informe de 2013, de la Contraloría General de la República en la que se concluía que Uribe se auto benefició con recursos públicos, en su calidad de Presidente y latifundista. Si bien se trata de un “refrito”, desde la perspectiva periodística, la pertinencia del informe es innegable, en tanto que coadyuva a entender los orígenes del  conflicto armado interno en Colombia, asociados estos, especialmente, a la lucha por la tierra, la concentración de la misma en pocas manos, así como las prácticas de despojo y/o apropiación de terrenos baldíos. Sobre este asunto, el señalado informe insiste en que la hacienda del político antioqueño acaparó dentro sus límites  tierras de la Nación (baldíos).

Quienes miran y entienden el informe periodístico como parte de una “persecución periodística y política” por parte del mencionado Noticiero, olvidan no solo la naturaleza agraria y de lucha por la tierra que tiene nuestro largo conflicto armado interno, sino que desconocen la función natural del periodismo: incomodar al Poder y por ende, a los poderosos. Y es claro que Uribe ha logrado consolidar el suficiente músculo financiero como para financiar y/o presionar actividades de tipo político y electoral y de esta forma, mantener su cuestionada vigencia política.

Así entonces, lo que hace Noticias Uno y el periodista víctima del señalamiento del mencionado ganadero y latifundista, es simplemente indagar, cuestionar y demostrar que las actuaciones del señor Uribe Vélez no devienen tan pulcras y ajustadas a la ley y a la ética, como insiste el ex mandatario cada vez que se cuestiona su pasado público y privado y las actuaciones de sus hijos (casos como la zona franca y el diálogo en Panamá con Odebrecht[2]).

Como figura pública, y en particular como ex presidente, Uribe Vélez está expuesto y obligado a responder a los llamados y cuestionamientos que le hagan la justicia  y la prensa sobre asuntos sobre los cuales no hay claridad jurídica, como el caso de la apropiación de baldíos.

En lugar de señalar y poner sobre los hombros del equipo periodístico de Noticias Uno, la pesada lápida de la estigmatización, bien pudo salir el señor Uribe a dar explicaciones, así ya en el pasado las haya dado. La probidad de sus actuaciones siempre estará en duda mientras existan funcionarios públicos, operadores judiciales (jueces)  y periodistas capaces de enfrentar su poder intimidante y su aún deificada figura.

El señalamiento que hizo el político antioqueño al periodista Julián Martínez se torna peligroso porque él, como ex presidente, arrastra la alucinante admiración de miembros de sectores de poder, legal e ilegal, que bien pueden asumir los cuestionamientos de su máximo líder y mentor (un verdadero Mesías para cientos de miles), como una suerte de “orden o invitación” a eliminar física o simbólicamente a todos aquellos periodistas “pro Farc”.

Resulta inaceptable y totalmente reprochable la reacción del ganadero antioqueño contra un Noticiero y unos periodistas que han logrado mantenerse por fuera del unanimismo mediático[3] e ideológico que Uribe logró imponer y consolidar durante sus aciagos años de Gobierno (2002- 2010). Unanimismo que hoy pretenden mantener medios y espacios informativos como Noticias RCN, La FM, La W y noticiero CM&, entre otros.

Imagen de: Twitter

Que haya en Colombia periodistas “integrados”, subsumidos, cooptados,  capturados y articulados al poder de una élite empresarial y financiera que extraña el Todo Vale[4] y las prácticas de Uribe[5] en lo que concierne al manejo de asuntos del Estado, no significa que no puedan existir colegas que desde la crítica y la investigación, quieran aportar a la generación de estadios divergentes de opinión pública con los que intentan erosionar en algo el poder de penetración de las empresas mediáticas que no solo defienden a Uribe Vélez, sino al Establecimiento en general.

Más allá del nocivo, imprudente, irrespetuoso e infame señalamiento del señor Álvaro Uribe Vélez contra el mencionado Noticiero de televisión y los periodistas críticos, lo que queda claro es que el ejercicio del periodismo en Colombia deviene profundamente capturado por el poder político y económico, en especial por aquellos sectores que no acompañan el proceso de paz de La Habana, y en particular, rechazan todo lo que tenga que ver con el develamiento de los hechos de una historia de despojo y de apropiación  y concentración de la tierra por desposesión.

De igual manera, a  esos mismos sectores de poder no les gusta que se indague y se expliquen las maneras como desde la misma institucionalidad oficial se logra privatizar el Estado[6] y debilitar su acción, a través de la entrega de millonarias sumas de dinero, que enmascarados como subsidios no reembolsables, lo que terminan consolidando es el ethos mafioso[7] con el que históricamente han actuado quienes buscaron y buscan, desesperadamente, llegar a la Casa de Nariño ( o de Nari), para mantener y extender los privilegios de una clase dominante cicatera y violenta.

Por todo lo anterior, los periodistas de Noticias Uno, el propio Julián Martínez y quienes creemos en un ejercicio periodístico que inexorablemente debe confrontar al Poder y  molestar a los poderosos, debemos preguntarnos si el mencionado noticiero y su equipo informativo están en la mira de…

 

Adenda 1: Hay que apoyar y exaltar el pronunciamiento de la FLIP en torno al asunto. (Véase)

Adenda 2: el silencio de los otros medios y de los colegas de Julián Martínez, confirma  lo ya señalado: en Colombia hay periodistas “integrados” al Establecimiento y otros, que intentan cumplir con los principios deontológicos de este hermoso oficio.

 

 

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[1] Véase: http://noticiasunolaredindependiente.com/2017/05/14/noticias/acumulacion-de-tierras-auv/

[2] Véase: http://www.semana.com/nacion/articulo/entrevista-miguel-nule-dijo-hablo-de-la-reunion-entre-odebrecht-y-tomas-uribe/510896

[3] Véase el libro De la democracia radical, al unanimismo ideológico, medios de comunicación y seguridad democrática. UAO, 2016.

[4] Véase: http://elpueblo.com.co/sucia-campana/

[5] Véase: http://www.voltairenet.org/article148875.html

[6] Véase: http://laotratribuna1.blogspot.com.co/2012/04/quien-la-conviene-la-debilidad-del.html y http://laotratribuna1.blogspot.com.co/2012/04/quien-le-conviene-la-debilidad-del.html

[7] Véase: http://laotratribuna1.blogspot.com.co/2016/12/por-un-nuevo-ethos.html y http://laotratribuna1.blogspot.com.co/2016/05/verguenza-y-ethos-mafioso.html?spref=bl

 

( 1 ) Comentario

  1. ReplyJUAN EDUARDO LOPEZ GOMEZ

    Hay que tener cuidado con las palabras incompletas tiende a confundir al lector y aun mas a generar críticas sin sentido.

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Germán Ayala
Docente Universitario. Comunicador Social y Politólogo. Cursando Doctorado en Regiones Sostenibles.