No es persecución política, es persecución del delito

Opina - Política

2017-06-17

No es persecución política, es persecución del delito

La fétida y mal llamada oposición política del país continúa su estrategia para que la sociedad colombiana desconozca las instituciones legales que podrían ponerle fin a su abarrotada impunidad.

Tras reiterar el llamado a juicio a Santiago Uribe por nexos con la creación del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles, los buenos muchachos y muchachas del expresidente salieron en su defensa.

No es buen síntoma de la democracia que hermano y los cercanos al líder de la oposición estén judicializados’ dijo Marta Lucía Ramírez antes de preguntarse si eso era o no persecución política.

Imagen: Guillermo Torres, Revista Semana

A ver Martica, qué te dijera, no es buen síntoma para la democracia que usted le mienta al país diciendo que Santos llama a juicio a Santiaguito por ser opositor, cuando el llamado lo hace un juez de la república, que tras 7 testigos clave asesinados y 20 años de investigaciones por fin pondrá tras un estrado a uno de los impolutos Uribe. Hay que respetar la autonomía de los jueces y de los entes de control, porque no le sirve a la democracia tener una oposición que sólo se queja cuando las decisiones judiciales y políticas no le favorecen o no le gustan.

No es buen síntoma para la democracia que existan tantas denuncias contra un expresidente por temas tan delicados como corrupción y paramilitarismo y no pase nada porque el sistema político está configurado para garantizar la impunidad de los presidentes del país -la de Santos, Uribe, Pastrana, Samper, todas-, que tienen vía libre para delinquir en nombre del bien común pues no los juzga un ente independiente sino una comisión de acusaciones llena de intereses, puestos y cuerdas de titiritero. Y los que caen se hacen llamar perseguidos políticos, siendo en realidad perseguidos pero por la justicia.

Mucho menos es buen síntoma para la democracia que oportunistas como Marta Lucía Ramírez, la eterna candidata quemada, quieran figurar y ganar votos de cuenta del claro lambonismo que empieza por estas épocas donde los precandidatos están buscando arrime. Aunque Martica ni con la bendición de Uribe llega a la Presidencia, que mejor empiece a trapear el rastro de la procesión de babosas.

En definitiva, no es buen síntoma para el país que en la mal llamada oposición política haya tanto delincuente tapándose con la misma cobija, armada con retazos de distintos partidos, sin que se sepa con claridad a qué es que se oponen los taitas sobre la obra de sus hijos.

Porque el uribismo es oposición por joder, no oposición política, en este aspecto son iguales al Gobierno Santos: corrompidos, clientelistas y mentirosos. Y es normal, pues ellos mismos lo incubaron, lo vieron nacer y lo alimentaron hasta verlo crecer sano y delincuente.

Y ya llegará también el momento de que caiga Juanma, que junto a su hermanito Óscar Iván Zuluaga se hicieron a un buen dinerito ilegal de Odebrecht, que hoy se le suma al que el Presidente recibió por parte del Canal Isabel II también para financiar su llegada al Palacio de Nariño, donde la chequera nacional aguardaba.

Mucho menos es bueno para la democracia y el panorama de desinformación que la precandidata del CD, María del Rosario Guerra, haciéndole honor a su apellido anuncie que brillará la inocencia del hermano de su jefe, así sin más como si las víctimas no existieran, y le pide a la Corte Suprema que actúe en derecho libre de presiones, como si Santiaguito fuera aforado para que lo juzguen políticamente.

Misia Guerra, Santiago Uribe es un simple finquero a quien pueden llegar a probarle sus supuestos vínculos con el paramilitarismo, la muerte casual de testigos en su contra y el asesinato de más de 500 personas por parte del grupo paramilitar que él habría ayudado a gestar.

Si nuestro país está en cuidados intensivos es por culpa de gente como ustedes y sus patrones y defendidos. Es por culpa de la clase política tradicional, que sigue empeñada en continuar en el poder porque saben de sobra de sus beneficios, porque ser el capataz de una finca llamada Colombia es un lujo y un beneficio que sólo pueden darse los verdaderos hijos de la patria, amamantados hasta viejos de la teta presupuestal y del trabajo humilde y mal recompensando de millones de ciudadanos. Como el delfín que se nos creció, alias Germán Casas Gratis, que sólo compite moralmente con alguien de la altura del exprocurador Ordóñez Torquemada, destituido por corrupto y hoy líder anticorrupción.

Si nuestro país está en crisis es porque el expresidente Uribe habla de que se le iban a robar sus caletas y no pasa nada. ¿Es que acaso todos tenían conocimiento de que el Senador tiene caletas y a nadie le importó? ¿Por qué no salen ahí sí los políticos escandalizados por la corrupción a interrogar al líder de la oposición? ¿Con qué cara se enorgullece Uribe por alargar una hora el recargo nocturno si cuando fue presidente recortó 4 horas?

¿Con qué cara los uribisitas lo llaman El Gran Colombiano si el título resultó tras varios contratos de History Channel con el expresidente, es decir, tras la mermelada que tanto critica?  

Ah, se me pasaba, y qué gran culpa tienen los medios de desinformación por el mierdero en que se convirtió el país. La prensa que olvidó su tarea y dejó al país en manos la corrupción, ocultándole información y metiéndole noticia falsas, tiene hoy la gente humilde, que ni para las tres comidas del día tiene, pensando que Uribe, Ordóñez y la oligarquía colombiana son la machera, la solución a los problemas que ellos mismos propiciaron.

Periodistas vendidos y opositores mindundis: No desinformen más por favor, la ley no debería distinguir entre políticos y ciudadanos; el corrupto es corrupto, el delincuente es delincuente y el cínico habla desde su miedo a perder lo que con tanta sangre, dolor y sacrificio (ajeno) ha conseguido.

Ya les llegará el momento en que ustedes tendrán que rendirle cuentas a la justicia y al país, como Martinelli en Panamá, el mismo que recibió a Pilar Hurtado cuando lo de las chuzadas y que era líder en su país del CD, o Partido Cambio Democrático. 

No hay analogía más clara del futuro que le espera al expresidente Uribe que ver el caso de su amigazo detenido hoy en Miami, sin fianza y a punto de ser extraditado mientras sus seguidores gritan: “¡No hay garantías! ¡No hay separación de poderes! ¡Esto es una persecusión política!” En fin, el discurso que están preparando aquí los uribistas para cuando su líder no pueda detener más la llegada de una justicia que a punta de bastón cada vez está más cerca.

 

 

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Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com