Ni la depresión es un chiste, ni la ballena es un juego

Opina - Emociones

2017-04-30

Ni la depresión es un chiste, ni la ballena es un juego

El tema de la depresión en Colombia hasta hace poco era considerado como un tabú y algo a lo que no se le había considerado y tratado de la forma más pertinente. Primero porque hace algún tiempo la gente no solía deprimirse, sino ‘achicopalarse’ y aquello no representaba ningún peligro más allá de un bajón de ánimo que solía calmarse con un paseo, un helado, o la compañía de un ser querido; y segundo porque en épocas anteriores se inculcaban con mayor fuerza los valores morales, y la importancia de vivir ‘el ciclo normal de la vida’: estudiar, trabajar y formar una familia.

Con el transcurrir de los años, aquel sentimiento de infinita tristeza, muchas veces inexplicable, ganó terreno en la vida de miles de personas, llevando en una gran cantidad de casos al suicidio. Algunas cifras revelan unas 3000 muertes diarias en el mundo y una cada 40 segundos, a causa del decaimiento del estado anímico y los constantes ataques depresivos. En Colombia, según Medicina Legal, el suicidio motivado principalmente por la depresión, en promedio cobra a diario la vida de cinco personas, en su mayoría niños y jóvenes, seguido de adultos mayores. Aquello además de ser una cifra preocupante, debería poner en alerta máxima a las autoridades y en especial a padres de familia, maestros, y todo aquel que tenga la responsabilidad de velar por la vida de un niño y/o adolescente.

Imagen cortesía de: T13

Por estos días en los que los medios de comunicación y en especial las mismas redes sociales, nos alertaron sobre el macabro ‘juego’ de retos de la ballena azul, resulta pertinente realizar un llamado de alerta frente a la forma que nuestros niños y jóvenes están utilizando la internet. Hoy a diferencia de la generación de los que nacimos en los años 80 y 90, y quienes pasamos días enteros frente a un inofensivo Super Nintendo, los adolescentes de hoy tienen en sus manos a través de la internet, la puerta a un sinfín de peligros, que pueden trascender las fronteras virtuales y convertirse en una pesadilla en la realidad. Pedófilos, redes de prostitución, pornografía, entre otros, hacen parte de la lista de cosas con las que se puede topar cualquier persona en la red.

Pero, quizás el punto más importante del tema de la depresión y la prevención del suicidio es aquel que pertenece al plano emocional y mental. Establecer una cercanía, generar confianza, y estrechar vínculos, sea con su hijo, hermano menor, o sobrino, sin ninguna duda resulta siendo una necesidad imperiosa, si queremos generar en ellos sentimientos de tranquilidad y sana complicidad.

Hay padres de familia que no escuchan a sus hijos, no comparten con ellos, y desaprueban en buena medida las decisiones que algunas veces toman. Hoy es sumamente necesario saber qué hace su hijo, con quien sale, con quien establece lazos de amistad, a quien admira, que programas de TV sintoniza. Algunos podrán pensar que aquello es exagerado y sobreprotector, pero al menos en mi caso, más valen los cuidados de un padre de familia amoroso y dedicado, que las lamentaciones de alguien que nunca tuvo tiempo para escuchar las alegrías y tristezas de un hijo que decidió quitarse la vida.

Ni la depresión es un chiste, ni el reto de la ballena es un juego, y no existe mayor reto en la vida que la vida misma, con sus múltiples dificultades diarias y con sus repentinas alegrías.

 

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Juan Manuel Díaz
Comunicador Social-Periodista graduado de la Universidad del Tolima. Se ha desempeñado como asesor de comunicación estratégica, organizacional y marketing político. Es columnista y redactor de contenidos para diferentes portales web y medios de comunicación digital en Colombia.