Nestor Morales no es la nueva alternativa

Opina - Medios

2017-06-25

Nestor Morales no es la nueva alternativa

 

El director de Mañanas Blu, Nestor Morales, llegó a dirigir la franja radial de la mañana de ‘La nueva alternativa’, emisora que deviene patrocinada irónicamente por el Grupo Santodomingo, hoy Valorem, dueños de Canal Caracol y El Espectador. Desde el principio han prometido todos los puntos de vista y por eso tienen un panel variopinto, donde exponen un reflejo claro de la sociedad, prioritariamente se habla y se cuestiona desde esa imparcialidad de derecha que tanto abunda en el país, y las posturas argumentadas o críticas frente a la corrupción de nuestros dirigentes terminan relegadas a segundos al aire, siempre con intervenciones y bromas para restarles importancia.

Néstor fue incluso chuzado por el gobierno de Uribe, pero tal es su disponibilidad periodística y desapego al pasado que no le importa hacerle el cuarto al expresidente y confirmarle algunos de los teatros que arma, como el del mensaje que aún parece se autoenvió por WhatsApp.

Lo que pocos saben es que Néstor está más cerca al Centro Democrático de lo que se cree. Su esposa, María Paula Duque es hermana del Senador uribista Iván Duque, quien poco a poco ha ido perdiendo ese talante crítico y liberal con tal de congraciarse lo suficiente con el Mesías a caballo como para ganarse la precandidatura de un partido más señalado por corrupción que por sus logros políticos.

De entrada no es delito ser cuñado de un senador, ni más faltaba. Lo que no sienta bien es el claro direccionamiento de Néstor para darle bomba a ciertos temas y dejar morir otros que no parecen gustarle tanto, a conveniencia suya y de los suyos, obviamente.

Si le hablan del proceso de paz, él tiene muchas dudas y suspicacias; pero si el tema es la revocatoria de Peñalosa, él invita al alcalde, le abre micrófonos ampliamente y no lo interroga sino que se ríe con él, ja-ja-ji ja-ja-ja.

Porque Néstor es un periodista que no entrevista “terroristas guerrilleros”, pero sí le tiene su micrófono disponible a cuanto corrupto hay en el país.

Y cuando estos invitados de peso están en cabina pareciera que los demás analistas deben irse, porque no pueden contrastar a la persona en vivo sino que después es que uno los oye planteando sus dudas, cuando ya no hay quién las responda.

De vez en cuando sorprenden, muy rara vez, con un cuestionamiento serio y veraz, pero termina difuminándose en medio de un panorama notoriamente sesgado, donde los panelistas representan diferentes posiciones de la ciudadanía pero no hay equilibrio en las discusiones y no puede haber debate allí sin que terminen gritando, pisándose la palabra unos a otros, queriendo que su opinión sobre el tema prevalezca ante los oyentes.

Y si no miremos las presidenciales, donde Néstor Morales ya ha dicho al aire que Germán Vargas Lleras es el presidente de Colombia, y lo diga charlando o no, termina haciéndole el trabajo de normalización a la gente con Don Coscorrón, como si del jefe de prensa de la campaña se tratara.    

Pero no me hagan empezar con el tema minería, porque ahí sí parece más un promotor con portafolio de ganancias en mano que un periodista que dirige un espacio que le debe cierta responsabilidad y ética a sus oyentes. Y si hablamos de su actitud ante líderes de paros camioneros, de docentes o cívicos, ahí está de primero cuestionando, como si quisiera que se vean las causas como pataletas desorganizadas y violentas a las cuales hay que reprimir con el sagrado y transformador ESMAD.

Y mientras Néstor dirige, tienen a analistas tan preparados como Álvaro Forero para sumar inclusión de nombre, porque siempre está en un segundo plano, sujeto a la risa en vivo de la mayoría goda que se sienta a debatir el país supuestamente desde un nueva visión, pero llena de estigmas, vicios y prejuicios que terminan por desvirtuar tan loable intento de pluralidad ideológica.

Sandra Borda, por ejemplo, que solía ser tan crítica y aguda con ciertos temas ya no está. No sabemos si la echaron, pudo irse porque sí, porque es entendible que en un programa que va de 4 a 10 de la mañana, 6 horas, sólo le abra los micrófonos a tan preparados académicos por cuestión de segundos.

Aurelio Suárez sí es el chiste Mañanas Blu, para la mayoría de sus compañeros es cuestión de que él empiece a hablar, cuando lo dejan, para callarlo a punta de calificativos relacionados con la senilidad. A veces un simple ‘Jum’ basta para cerrar la conversación y hablar de un tema menos incómodo como las tendencias del día en Twitter. Las banales, desde luego.

Triste que prometiéndonos una nueva alternativa, personajes como estos o como Ana Cristina Restrepo, en Medellín, no tengan la posibilidad de analizar el país desde su visión, desde sus argumentos, que muchas veces abundan en comparación con las barrabasadas que dicen otros para reencauchar el tema y seguir desinformando a la gente, diciéndole que está bien y qué no, viendo que su función es ofrecer un panorama y que cada quién forme su criterio desde allí.

A Nestor le falta mucha humildad, profesionalismo y responsabilidad. En su espacio de la mañana parece que solo pueden hablar los que están de acuerdo con él. Ha tratado sin asomo de ética temas tan delicados como corrupción de Odebrecht, Reficar y La Comunidad del Anillo, donde estaba más de parte de Ferro que la esposa abnegada.

Desde que estaba en Hora 20 se notaba que dirigir no es lo suyo, o al menos no un equipo periodístico serio; pero es claro que para el Grupo Santodomingo esto no es trascendental, puesto que hacer periodismo como debe ser aleja clientes e inversores y claramente la prensa tradicional del país, en la que se incluye Blu Radio y toda alternativa nacida de los mismos, no ve información ni análisis sino negocios, comisiones y pauta por montones. ¿Y en sus periodistas? Ve Néstores.

 

PD: Hay programas y espacios rescatables en la emisora, como todo; pero genera desconsuelo lo que ofrece el principal espacio de análisis e información del día.

( 4 ) Comentarios

  1. que tristeza con las universidades que forman estos sujetos tan faltos de carácter que se acomodan a lo que mejor les venga y no a la sagrada misión de informar como es, con imparcialidad y honestidad, bueno esa es Colombia y esos sus “profesionales” y esa la clase de imbeciles que les siguen y les comen cuento

  2. Muuy buen artículo, escucho Blu hace mucho tiempo y todo lo que se expresa este artículo es cierto, Nestor Morales es imponente y prepotente, son evidentes sus preferencias y su forma de “debatir” es poco profesional.
    PD: Tengo entendido que el Grupo Santodomingo se llama ahora Valorem.

  3. Al parecer en este pais la verdad absoluta la tienen los medios que hablan bien del gobiermo o la paz, la sra Ana Cristina es bastante parcializada y las pocas editoriales que le he escuchado parecen ensayos de una estudiante de primeros semestres, porque no critican al dinosaurio del periodismo Dario Arismendi?

  4. NÉSTOR MORALES DEJÓ DE UN LADO SU ÉTICA COMO PERIODISTA Y AHORA SE VOLVIÓ PREPAGO…QUE SE LARGUE PARA RCN.

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Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com