Musa Besaile se voló en las narices de la Corte

¿Qué otros congresistas, que se han beneficiado de la justicia como Musa, siguen haciendo política con su cara de cínicos?

Opina - Política

2017-10-03

Musa Besaile se voló en las narices de la Corte

El senador del Partido de la U, Musa Besaile, se encuentra prófugo de la justicia desde el 19 de septiembre tras pasar varias semanas súper tranquilo luego de confesarle a la Corte Suprema de Justicia que pagó 2000 millones de pesos para que magistrados lo beneficiarán jurídicamente. Y lo dejaron ir pese al reclamo de cientos de ciudadanos y algunos políticos en ejercicio que reclamaban capturar al confeso clientelista.

Pero no, la Corte dejó ir a Musa pese a toda advertencia, así como parecen estar haciendo con el exmagistrado Leonidas Bustos, al que todos los recientes capturados han incriminado. Incluso el Senador cordobés, cuando fue citado a Comisión en calidad de testigo por proceso contra exmagistrados, dijo que había sido extorsionado por Luis Gustavo Moreno a nombre de Bustos y le aclaró a este en la cara que no le tenía miedo.  

Con miedo o sin miedo al día de hoy es un misterio el paradero del senador Besaile, aún habiendo dicho que su caso no era el único similar en el Congreso, pero sí él único con los pantalones para darle la cara a la justicia y a los medios de comunicación; solo sabemos que el último mes faltó más de 20 días al Congreso, pero recibió salario completo.

Musa pasó rápidamente de ser el político más votado del país, a ser el más buscado. Ya la Fiscalía pidió circular azul de Interpol para capturarlo, aunque ya muy tarde. Hace días, semanas, meses que Musa Besaile podría estar preso; pero lo dejaron volar porque la negligencia judicial del país sólo se equipara con las turbias relaciones de amistad y conveniencia que convierten nuestra justicia en un chiste tan mal contado que sólo dan ganas de llorar.

La orden de captura expedida por la Corte Suprema de Justicia contra el Senador cordobés se funda en dos delitos: cohecho (pago de soborno) y peculado (robo de dinero del erario). Aquí es importante mencionar primero que es probable que el Partido de la U pierda esta curul y pase a jugar el papel de Silla Vacía al tratarse de delitos relacionados con corrupción.

El primer delito se derivó de la declaración del exfiscal anticorrupción, Gustavo Moreno, según la cual Besaile no fue extorsionado sino que decidió pagar 2.000 millones de pesos teniendo claro que era un “acuerdo para un fin ilícito”, es decir, el de torcer su proceso en la Corte.

El segundo delito, del cual no se sabe tanto, llega gracias a las declaraciones del exgobernador Alejandro Lyons en Miami, cambió el panorama para varios en Colombia. A Moreno lo puso a cantar, porque vio que era mejor obtener algunos beneficios que seguir calladito, guardándole a los impunes. Al exmagistrado Francisco Ricaute estas declaraciones le costaron la libertad y al exmagistrado Bustos lo puso sobre alerta, porque hasta el momento y con todo lo que se ha sabido, Bustos sigue tan campante durmiendo en casita y reuniéndose con sus fichas.

Lyons habló de una serie de encuentros que sostuvo con Besaile y contó detalladamente cómo fueron los hechos: Le dije que llegara al Centro de Convenciones, allí lo atendí en una oficina, me comentó que magistrados de la Corte Suprema de Justicia le habían exigido a través de Gustavo Moreno una plata para frenar la orden de captura y que él había acordado con ellos un valor de dos mil millones de pesos”.

Me dijo –continuó Lyons– que si podía darle mil millones de pesos para completar esa plata que ya había conseguido parte de la misma, le respondí que le podía entregar de lo que a él le correspondía por unos acuerdos que teníamos de algunos temas que involucran corrupción administrativa la suma de 600 millones de pesos. Le pedí que me diera un par de días porque tenía algunos compromisos propios del cargo para poderle entregar el dinero. A los pocos días de esa reunión le entregué el dinero en mi apartamento, fue la suma de 600 millones de pesos, yo tenía 400 millones en mi casa y le pedí a una persona que a veces recogía dinero que me llevara 200 millones para completar la suma que me correspondía entregarle al senador Besaile, esa persona se llama Sammi Spath”, quien fue asesor jurídico de su administración.

Según lo que nos cuenta Alejandro Lyons, la corrupción de la Corte Suprema de Justicia se pagó con un desfalco a la Gobernación de Córdoba. Motivo por el cual se le suma el delito de peculado al prófugo Besaile.

Este valioso testimonio de Lyons fue trasladado al expediente que la Corte Suprema sigue en contra de Besaile. Deben de haberlo puesto junto a las declaraciones del Senador cuando acudió a la misma Corte para admitir que había pagado 2.000 millones de pesos a la organización de corrupción judicial, versión totalmente menospreciada, aún cuando el propio Moreno confesó que sí había servido de enlace en el retorcido caso de Besaile, pero que el senador había estado de acuerdo en pagar a cambio de comprar la Justicia, no fue tan obligado, tan víctima como dijo entre sollozos a la prensa.

Surgen varias preguntas las cuales vale la pena analizar: 

¿Por qué no le prestaron atención a la confesión de Besaile en primera instancia aún estando respaldada por el exfiscal Moreno?

¿Por qué dejaron libre a Musa tras confesar cohecho?

¿Por qué esperaron casi un mes para ordenar la captura de Besaile si ya había incluso una confesión por su parte?

¿Por qué sigue tan campante el exmagistrado Leonidas Bustos si los corruptos capturados lo han enlodado?

¿Qué otros congresistas, que se han beneficiado de la justicia como Musa, siguen haciendo política con su cara de cínicos?

¿Cuándo será que notaremos que en este país hay Fiscal General? O bueno, cuando notaremos que se fiscaliza contra los corruptos y criminales y no favoreciéndolos. 

 

 

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Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com