“Me piden irme del teatro por ser yo”: Sergio Restrepo

Infórmate - Cultura

2017-03-31

“Me piden irme del teatro por ser yo”: Sergio Restrepo

Los último seis años Sergio Restrepo los dedicó a darle vida a uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el Teatro Pablo Tobón Uribe en el centro de Medellín. Este espacio pasó de ser un teatro de rejas y puertas cerradas a ser un lugar de encuentro de los ciudadanos con la cultura, el arte, el debate y la crítica sana frente a los temas políticos y sociales de la ciudad.

En la mañana de este jueves, mientras la Alcaldía hacía presentación de su proyecto de intervención en el Centro desde el Parque Bolívar, la Junta directiva de este espacio informó a través de una carta la decisión unánime de relevar a Restrepo de su cargo. Tuvimos la oportunidad de hablar con él poco después del evento de despedida que vecinos, amigos y público del Teatro le hicieran a las afueras del mismo.

 

Daisy Villalba: ¿Qué razón le dieron desde la alcaldía para terminar con su proceso como director del teatro?

Sergio Restrepo: Hay un reconocimiento de la gestión del Teatro, de lo que se ha hecho durante esos seis años en temas de público y  de apropiación del espacio. Ellos quieren una renovación administrativa y está en su legítimo derecho a hacerlo, pero está claro que la razón por la que me piden irme del teatro es ser yo. Y yo no puedo dejar de ser yo, es muy difícil y no quiero. Yo creo que incomoda un poco mi forma de ser, mi pensamiento, mi divergencia… Yo espero que el plan estratégico ´un centro cultural de puertas abiertas´ se conserve  y que con ese cambio de dirección, la administración local sea más cómplice del teatro.

 

DV: ¿Cree que esas diferencias de pensamiento con la Alcaldía motivaron su salida?

SR: Mis diferencias no solo han sido con la administración actual, han sido con todas.

 

DV: ¿Entonces por qué ahora, y no en administraciones pasadas, sí lo apartan del cargo cuando ellos mismos aceptan que usted venía desempeñándose bien?

SR: Eso hay que preguntárselo a ellos. Yo no voy a responder una cosa que ellos deben responder. A Anibal Gaviria yo le jodí la vida los cuatro años del gobierno, le enajulamos el pájaro de Botero, le pusimos 1200 cuerpos en La Alpujarra, le tomamos el espacio público de La Playa por más de 40 días. A Anibal lo confrontamos y a Alonso Salazar también. A Federico Gutierrez solamente le hemos hecho algunas discusiones amorosas y amables, como se las hicimos a los anteriores alcaldes.

Federico tiene que entender que como alcalde es un servidor público y el público somos nosotros.

Todo funcionario público tiene fecha de vencimiento y se debe encargar todos los días de servirle a los ciudadanos, nosotros somos el Estado.

Nuestro trabajo como gestores culturales van más allá de nuestro compromiso con las artes. Lo cultural pasa por discusiones  de temas que son álgidos. Tenemos un problema ambiental debido a un tema cultural; un problema con las aguas de esta ciudad, pusimos las quebradas debajo de las calles y las volvimos alcantarillas por un tema cultural; tenemos un serio problema de maltrato a la feminidad y al diferente por un problema cultural y tenemos un problema de inversión pública y de modelo de gestión, por un tema cultural.

 

DV: ¿No le  pareció irónico que el anuncio de su salida se diera el mismo día en que la  Alcaldía presentaba su proyecto de intervención al centro de Medellín?

SR: Yo no sé si fue una casualidad o fue deliberado, pero me parece bien que suceda, porque nosotros hemos puesto letras en esa carta de amor hacia el centro, hemos puesto mucho trabajo y hemos puesto frases como El Centro Barrio de todos, y que hoy lo estén diciendo ellos —no nos importa el crédito porque no es nuestro, es colectivo— para nosotros es un indicador y es un logro. Yo me siento satisfecho de la labor que se hizo, no solo en estos seis años, sino en los 65 años que lleva el Teatro en pie y abierto, cumpliendo el objeto para el que fue creado.

 

DV: ¿Qué opinión tiene de la labor desempeñada por la Secretaría de Cultura en cabeza de Amalia Londoño?

SR: Yo creo que ese cargo es demasiado difícil y hay que acompañarlo. Esta ciudad ha creado un modelo de gestión de lo público en lo cultural, en el que se la Secretaría se volvió un operador. Pero esto no es de esta secretaría, en algún momento en Medellín se decidió acabar con Medellín un gran escenario, que era una organización alterna a la Secretaría, ubicada en el Teatro Lido, que se encargaba de toda la logística, la técnica y el desarrollo de los eventos de ciudad, para que la Secretaría se encargaba de las discusiones políticas de la cultura, y las Cajas de Compensación administrarán los territorios culturales.

Hoy en día la Alcaldía tiene una carga exagerada: 20 Uvas, 8 Parques Bibliotecas, un gran número de casas de la Cultura, 3 Casas de Música, una Casa de la Lectura infantil, un Centro de Desarrollo Cultural en Moravia, una cantidad altísima de bibliotecas, tiene 3 eventos de libros gigantes : Parada Juvenil de la Lectura, Fiesta del Libro y Días del Libro, tiene la Feria de Flores, tiene el Desfile de Silleteros que es inmenso en sí mismo, tiene la navidad y así puedo seguir en la lista.

Todo esto que estoy mencionando es operativo y yo creo que una Secretaría de Cultura Ciudadana debe estar pensandose las políticas culturales y artísticas y poniéndolas en discusión colectiva.

Pero en la Secretaría están muy ocupados atendiendo la máquina y esa máquina los ha vuelto obreros, pero repito, esto no es de esta secretaria, es una realidad que tenemos y de la que todos somos cómplices.

 

DV: ¿Qué piensa sobre el manejo que le están dando la Alcaldía y la Gobernación al tema cultural y de memoria histórica?

SR: Voy a opinar frente a un tema que no debería. Hace unos días un artista visitó la tumba de Pablo Escobar y un sicario se ha vuelto un generador de opinión pública en redes, y la administración dice por ejemplo en el primer caso que se deberían vetar a los empresarios que traen artistas polémicos pero ¿Quién decide qué es polémico?

Pero esto es culpa nuestra porque no hemos hecho un trabajo juicioso de memoria alrededor de lo que hemos sido. El Cartel de Medellín y la Oficina de Envigado son parte de nuestra historia, así no nos guste y esas realidades políticas y sociales no las hemos enfrentado. Cuando alguien viene detrás del mito de Pablo Escobar siempre habrá alguien que le venda el servicio, lo lleve a hacer el tour o le venda la camiseta, porque el Estado no lo está haciendo. Es necesario contar la historia de la catástrofe que nuestro país ha vivido como lo hace aún Alemania a través de sus películas, monumentos y pedagogía que lo gobiernos siguen haciendo sobre la Segunda Guerra Mundial.

 

#GraciasSergio fue la etiqueta usada en redes por los ciudadanos que respaldan y agradecen la gestión de Restrepo.

DV: Cambiando de tema, ¿Cuáles fueron sus mayores logros en el Teatro?

SR: Hay muchas cosas, lo primero poder disfrutar ser director de un Teatro como el Pablo Tobón y poder hacerlo con mi familia, lo segundo conocer a los vecinos del sector y trabajar de la mano con ellos fue algo muy poderosos y lo tercero poner los debates del centro de la ciudad en la opinión pública.

 

DV: ¿Qué viene después del Pablo Tobón?

SR: Seguiré trabajando como director Cultural de Otra Parte donde llevo 15 años. Vamos a construir un Teatro de 200 sillas y una biblioteca al lado de la Casa Museo en Envigado, es un proyecto que tenemos con la Alcaldía de Envigado y el Área Metropolitana por 9.600 millones de pesos. De igual modo no voy a dejar el centro y no voy a dejar de ser yo mismo y opinar lo que siento.

 

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Daisy Villalba
Periodista || Productora audiovisual || Fundadora y Coordinadora editorial de @ConLaOrejaRoja || Defensora de la libertad de expresión