Lo que la ONU no sabe sobre bailar

Opina - Sociedad

2017-01-23

Lo que la ONU no sabe sobre bailar

Tras el escándalo armado por un baile de fin de año en el que unos observadores de la ONU y guerrilleros en proceso de desmovilización de las FARC se mezclaron por unos minutos, el acto de bailar cobró especial importancia, tanta que hay quienes no dudan en afirmar que dicho acto puso en peligro el proceso de paz con este grupo subversivo, hoy ya convertido en movimiento político

Las redes, incluso las mías, se movieron con comentarios en favor y en contra del baile… los míos claro está, en absoluta defensa de la danza. Los tiempos han cambiado y las dinámicas de esta actividad, también.

El baile de salón y hasta el siglo pasado quizá, guardaba relación con el cortejo. Ser invitada al baile del Rey; ser invitada por el chico que te gustaba al baile de graduación e incluso ser invitada a la discoteca, presumía una relación, una atracción o el inicio de un acercamiento que al fragor de la música, el licor y el movimiento de cuerpos que se juntan y se frotan, podría terminar en un “parche completo”.  La dinámica cambió, las mujeres ya no necesitamos ser invitadas para ir al baile y tampoco necesitamos un acompañante para ingresar a uno de los salseaderos, hoy tan populares, especialmente, en ciudades como Cali.

Bailar ya no presume una relación de afecto, ni siquiera la búsqueda de una aventura, aunque el baile sea apretado y sensual. Bailar hoy puede ser solo eso: BAILAR.

Amantes de la salsa como yo, no experta en la música, sino en el oído que permite identificar los mejores ritmos para mover el esqueleto, necesitamos solo una buena pista, buena música y un buen parejo o pareja, y eso es lo que encontramos en sitios como Tin Tin Deo, la Bodega Cubana o Zaperoco. Excluyo de mi comentario a la Topa Tolondra porque no cumple el requisito de la buena pista, entre otros factores.

Ahora bien, sobre la calidad del parejo sí he de decir a los señores, que además de ser buenos bailadores, requisito fundamental para ser un buen parejo, es ser respetuoso de su pareja y oler bien. Cuando digo respetuoso me refiero a que no pretenda seducir en la pista, no entable conversación, no pida que lo mire a los ojos. En la pista, a lo que venimos, a bailar. Si quiere hablar con alguien, aproveche los descansos entre baile y baile, pero no pretenda “monopolizar” a quien seguramente solo quiere hacer una cosa: bailar.  Para hablar están las cenas, los almuerzos, incluso el cine antes o después de la película, pero no el salseadero.

Sobre oler bien: bailar presume acercamiento corporal, y si el lugar está lleno “hasta las banderas” con mayor razón.  Cierto es que vamos a sudar, y mucho, pero un baño antes de la discoteca, buen desodorante y mucho perfume, vienen muy bien.

A mis congéneres, también les recomiendo no ir a bailar con el cabello suelto si lo tiene largo, no si piensa hacer muchos giros. Es irrespetuoso y desagradable andar golpeando la cara de los otros bailarines con su cabello.

Para mí bailar es de lo mejor.  No necesito tomar licor alguno para poder “calentar” y saltar a la pista, porque escuchar la música es suficiente para liberar todas mis endorfinas, luego creo que, incluso antes que el sexo, bailar es lo más saludable que puede existir, y para bailar, solo necesito un parejo.  No me importa a qué dedica el tiempo libre; si es casado o no, si tiene hijos, si tiene empleo o no. Tampoco me importa si es desmovilizado de un grupo armado, si es policía o militar; lo único que importa es que sus pies se muevan al compás de los míos y que como yo, busque con quién bailar, nada más.

La policía y la ONU sentaron un mal precedente al castigar a quienes haciendo parte de sus instituciones, bailaron con personas que están en proceso de desmovilización de las FARC.

Ese baile no tendría que significar, por lo menos no necesariamente, que exista una intimidad entre los observadores y los observados; solo bailaron, lo que puede llegar a ser un hecho tan simple como compartir la mesa, y con todo lo que les he dicho respecto de las dinámicas “del baile” actual, es claro que más intimidad se puede lograr al compartir la mesa que la pista. Ahora la ONU y algunos sectores de la sociedad colombiana ya saben lo que no sabían sobre las dinámicas del baile en un país como el nuestro.

La próxima vez que vaya a un baile, dedíquese a eso, a bailar.  Invite a quien le dé la gana a la pista, o déjese invitar, y si no encuentra con quién hacerlo, solo también se vale… ah y un consejo final, si solo quiere bailar, no haga contacto visual con su parejo; si hace eso, está abriendo la puerta a una intimidad… ahora sí, nos vemos en la pista, porque la mejor manera de escapar por unas horas a la realidad nacional, es moviendo el esqueleto cómo y con quien mejor le parezca.  Eso sí, nunca olvide tomar medidas de precaución para evitar ser víctima de uno de tantos delitos que se cometen en la noche y en el marco de la rumba, los malos están en todas partes esperando su oportunidad.

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Alicia Sarmiento
Periodista, abogada de la Universidad Santiago de Cali y libre pensadora.