Le declaro la guerra a la violencia de género

Opina - Sexualidad

2016-05-26

Le declaro la guerra a la violencia de género

“Vi como mi padrastro mataba a mi mamá a machetazos en el patio” aseguró Gloria de 53 años quien nunca lo denunció por miedo.

En Colombia cada 13 minutos una mujer es víctima de alguna agresión. En México 5 de ellas son asesinadas al día. Honduras cuenta con 20.000 denuncias en lo que va corriendo del año por violencia doméstica. Las cifras son alarmantes, inaceptables e inconcebibles. Pese a los esfuerzos realizados, la violencia contra la mujer sigue en aumento.

Lo realmente cuestionable de esta situación es que creemos que estos casos son exclusivos en los sectores más vulnerables de la población, pero la realidad es otra, también se debe a factores sociales. Según la ONU, el 70% de las mujeres en el mundo han sufrido en carne propia la violencia.

Hay lugares donde las mujeres no podemos ir. Si nos pasa algo somos las responsables por “caminar solas”, “viajar solas” o “tomar el taxi solas”. Esta sigue siendo una sociedad misógina y desigual, me causa curiosidad como el acoso nos hace sentir vergüenza, nos han convencido de que somos culpables.

La violencia sexual, por ejemplo, empieza desde muy pequeñas. Nadie nos enseña que un día cualquiera un extraño toque partes de nuestro cuerpo sin nuestro consentimiento. El primer acoso, por lo general, se da de los 2 a 6 años de edad sin tener siquiera las herramientas intelectuales para enfrentarlo.

En el pasado mes de abril, México lideró una campaña que tuvo un éxito rotundo. A través del hashtag #MiPrimerAcoso, las usuarias en redes sociales contaban historias desgarradoras. Esta iniciativa desató una gran cadena de solidaridady fue tendencia mundial durante varios días. Las mujeres no se quedaron calladas y lograron despertar conciencias y resaltar la importancia de contarlo, de no sentir pena.

Imagen cortesía de lavozdelinterior.com.ar

Imagen cortesía de lavozdelinterior.com.ar

Gracias a esta campaña, el acoso sexual dejó de ser un secreto a voces y nos mostró una realidad que han padecido nuestras madres, vecinas, amigas.

Es cierto que hoy tenemos acceso a la educación, podemos votar y no estamos condenadas a servirle a nuestras parejas, pero también es cierto que el trabajo aún es largo y no ha terminado. La igualdad se debe reflejar en todos los ámbitos, nuestro cuerpo sigue siendo percibido como un bien público. No solo necesitamos más campañas de sensibilización, también nuevos mecanismos en la seguridad y en la justicia.

Esta columna va dedicada a cada una de las mujeres que han sufrido violencia psicológica, física, emocional, laboral, sexual o económica; y a todas ellas que ya no están para contarlo, a esas que les arrebataron sus sueños. Las abrazo a todas.

( 1 ) Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Melissa De la Hoz
Comunicadora Social de la Pontificia Universidad Javeriana, Magister en Comunicación Digital. Ganadora del Premio Simón Bolívar 2014. Melómana incansable, cinéfila, politeísta anticlerical. Es caribe.