La t(r)o(l)lerancia de Uribe

Opina - Medios

2017-07-16

La t(r)o(l)lerancia de Uribe

La tolerancia de Uribe es directamente proporcional a sus ganas de paz.

Resulta incompresible la arremetida del ex presidente Uribe contra el periodista Daniel Samper, quien como todos sabemos hace humor con la política y nos ayuda a pasar ese trago amargo de lo que ocurre día a día en nuestro país con una sonrisa.

¿El detonante? Una simple broma que le jugó Samper alegando que como el expresidente es tan intransigente y bloquea en sus redes sociales a medio país, que también bloqueara al caricaturista Matador puesto que lo caricaturiza con unos crocs muy viejos y tomando litros de valeriana.

Este simple e inocente episodio, que no va más allá de hacer reír a un par de jóvenes, fue la gota que rebozó la copa (de Uribe, no la de Juan Carlos Vélez) y por esta razón, al no poder vengarse sacando algún guardado del periodista Daniel Samper (porque no tiene), el expresidente recurrió a la calumnia e injuria para de alguna manera saciar su sed de venganza.

Pero, ¿Por qué ese actuar? ¿Por qué bloquea al candidato presidencial Humberto de la Calle, quien apenas ingresa a Twitter y no ofende, ni debate, ni se mete con nadie? ¿Por qué bloquea a quien le hace preguntas respetuosas? ¿Por qué bloquea a muchos defensores de víctimas? ¿Por qué bloquea a estudiantes que le apuestan a un mejor país? ¿Será que esto hace parte de su estrategia para bloquear el avance del país y la consecución de la paz? ¿O simplemente su tolerancia es nula hacia quien tiene cualquier postura que no sea la de él?

Hoy me pregunto ¿Dónde quedaron los valores del seminarista aquel que echaron del colegio? ¿Dónde quedó la tolerancia, el respeto, el debate, el diálogo? Parece que al Senador Uribe se le olvidaron los valores y solo le quedan los antivalores, pues de aquel Uribe del 2010 que invitaba al debate y rechazaba las calumnias no queda nada. Ahora vemos que hace lo que rechazaba, hoy vemos su contradicción tácita.

Uribe nos ha hecho mucho daño, y no lo digo por haber metido paramilitares a la casa de Nariño (según afirman para hacer negocios). Tampoco lo digo porque permitió en su gobierno el aumento del paramilitarismo en un 150%. Y no, tampoco lo digo porque ha sido el presidente que ha permitido la mayor entrega de licencias mineras durante su gobierno (que acaban con el medio ambiente).

Ni lo digo por los falsos positivos que nos dejó cuando acabó falsamente con las ‘Far’ y con los paras, ni lo digo por el aumento en la edad pensional, ni por tantas otras cosas. No, no lo digo por eso o mejor dicho no lo digo sólo por eso. Lo digo porque el ex presidente Uribe ahora da cátedra de odio en las universidades, en el exterior y en sus redes sociales. Lo digo porque nos está polarizando, lo digo porque con su actuar obstaculiza la paz, sí, esa que no es perfecta, pero que es la misma que ha salvado más de 2.700 vidas.

Uribe ha dividido el país y lo ha sumido en el odio, en el rencor, en la venganza, en la desesperanza, en la calumnia, en la hecatombe.

Y no, no es Alzheimer, no es vejez. Él tiene pleno uso de sus facultades (aún) y sabe que no tiene argumentos sólidos para volver al poder. Por eso recurre a las formas más rastreras de ataques personales, alejándose del debate; y si bien es cierto que Uribe está un poco mal de la cabeza como afirmó su hermano Santiago Uribe en alguna ocasión (Entrevista en la W), es importante que se tomen las medidas preventivas y necesarias para que el país no se contagie de ese miedo “castrochavistagay” y no entre en una histeria colectiva o una epidemia donde todo se tenga que arreglar con consignas de violencia, con el uso de traje con Crocs , con “darle en la cara, marica”, o con calumnias.

Hoy somos un mejor país, menos atrasado, somos más civilizados, ya nos visitan hasta ex presidentes de Estados Unidos, ya invierten cuantiosas sumas de dinero los mayores inversionistas en este país, ya el mundo nos está reconociendo por algo bueno, ya no nos reconocen solo por Pablo Escobar (aunque el primo de este sea un senador puesto a dedo por el ex presidente).  Ya el mundo tiene esperanza en nosotros, no volvamos a la precaria condición de barbarie y guerra, no permitamos que lo que tiene Uribe en su cabeza se nos meta en la de nosotros.
Ya somos mejores, no retrocedamos, ¡evolucionemos!

La calumnia lanzada a Daniel Samper, tratándolo como ‘violador de niños’ (tipificada en el art. 221 del Código Penal) causa un daño irreversible en la vida laboral, afectiva y social de este periodista. Si bien no saben los lectores, basta con una retractación para que Uribe siga como si nada, eso sí, con sus 300 escoltas pagados por nosotros. Pero, ¿y la vida de Daniel Samper qué? El bullying con el que tendrán que vivir sus hijas de ahora en adelante en los colegios, en las universidades ¿qué? El rechazo que le harán a la esposa cuando esté haciendo fila en Carulla y la acechen compatriotas ¿qué?

Dice un viejo adagio que la honra perdida no se levanta, y hoy el señor ex presidente Álvaro Uribe Vélez le dañó la honra a Daniel Samper Ospina y destrozó a una familia, de paso.

Como si fuera poco, su séquito y su fanaticada tratan de excusarse diciendo que fue el autocorrector del celular. ¡Faltaba más! Lo indefendible no se defiende, y yo me permito recordarle a ese séquito fanático que si hay algún violador de niños, es URIBE, no lo digo por los niños que mataron en su gobierno para hacerlos pasar por guerrilleros de las ‘Far’ y por los cuales Uribe tiene serias investigaciones en la Corte Penal Internacional (CPI), niños a quienes les violaron todos sus derechos. Me refiero y hago alusión al violador URIBE… NOGUERA.

A ese que quedó tildado como uno de los más grandes pederastas y a ese que su familia, su trabajo y su honra quedaron destronadas (con justa causa y con razón) me refiero a ese que si cometió delitos, no ha Daniel Samper Ospina quien incluso tuvo la grandeza de verificar el árbol genealógico de Uribe Noguera y el del Doctor Uribe Vélez Para que no los confundieran ni relacionaran.

Inconcebible que después de esta neutralidad y esta veracidad del periodista Daniel Samper ante este tema tan complicado como el de Uribe oguera, hoy Uribe le pague de esta manera a quien le apuesta una línea satírica y a un periodismo independiente.  Según cifras en el gobierno de Uribe mataron a muchos periodistas de oposición; Uribe ya no es presidente, pero es preciso tener en cuenta que hay muchas formas de matar periodistas una de estas es silenciándolos, sentenciándolos y calumniando. Esto también es una forma de matar… DE MATAR SUS PALABRAS.

 

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*columna inspirada, en Hollman Morris, en Julián Martínez , en Daniel Samper Ospina y en todos los periodistas que por hacer bien su trabajo han terminado siendo víctimas de Álvaro Uribe Vélez

En memoria de Jaime Garzón, referente histórico del periodismo a quien el paramilitar Castaño y otros, lo asesinaron para callarlo.

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Paola Celis
Administradora turística y hotelera, especialista en Derechos Humanos, Magister en Dirección y Administración de Empresas, Auditora en gestión de calidad, Auditora en gestión Ambiental. Actual estudiante de Maestría en Paz y resolución de Conflictos. Empresaria. Creadora de la seccional de la Mesa de Salud en Santander. Activista social.