La “desafiante” irresponsabilidad de Fico

Opina - Conflicto

2017-03-16

La “desafiante” irresponsabilidad de Fico

De qué  otra forma se podrían calificar las declaraciones del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, hechas ante el Concejo de Medellín la semana anterior, en las que haciendo uso de un lenguaje despectivo, coloquial y con el mismo afán de querer generar aplausos y llevarse todos los galardones en las redes sociales, da a conocer en ellas su opinión acerca de la captura por parte de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá en el barrio Castilla en el noroccidente de la ciudad, de Julio Enrique Lemos, un combatiente del frente 58 de las FARC.

«Tras de gordo hinchado», fueron las palabras que usó para responder a los trinos y las solicitudes hechas por Iván Márquez respecto al estado de salud del capturado, en donde además sugirió a la policía brindarle atención médica en vez de apresarlo.

Lo que dijo y cómo lo dijo, tiene todo el carácter de ser una afirmación apresurada que devela la poca cercanía y disposición que tiene el mandatario local frente a la implementación de los acuerdos de paz, lo que pareciera dejar en evidencia el lado del que está jugando.

Mediante varias comunicaciones, las FARC dieron a conocer el motivo por el cual Julio Enrique Lemos se encontraba en la ciudad en ese momento, aclarando que estaba debidamente autorizado para trasladarse a la ciudad y recibir atención, pero por más que se advirtió sobre la necesidad de que fuera atendido en un centro médico debido a su grave estado de salud, la policía no tuvo otra disposición más que hacerse la de la vista gorda, el mandatario local salió a dar sus opiniones personales como acostumbra, y nada pudo detener la captura.

En el momento en que se encuentra el país desde que se dio inicio a la implementación del Acuerdo con la guerrilla de las FARC, opiniones de este calibre más que “desafiantes”, como lo han calificado algunos medios,  parecen ser una ofensiva insolente en contra de dichos acuerdos. Una situación preocupante, pues esto ratifica en cierto modo la opinión que tuvieron la mayoría de los habitantes de Medellín y Antioquia frente al Plebiscito en octubre de 2016.

No podemos darnos el lujo de permitir que hechos como este sean manejados sin el especial cuidado que requieren y mucho menos que logren desmoronar lo logrado hasta ahora.

A Federico Gutiérrez no se le quebró la voz ni tuvo reparo alguno para manifestar tan extravagante patanería, no debería quebrársele tampoco para retractarse, antes de que las consecuencias que eso pueda traer nos pongan a todos de nuevo en una situación de vulnerabilidad. Se alcanza a ver cada vez más clara la línea por la que va encaminado el mandatario, que desde su posesión no ha hecho más que dar pequeños visos de un lado y de otro sin avance claro de su programa de gobierno; pareciera que todo el tiempo juega según las circunstancias vayan mostrando el camino a seguir.

Imagen cortesía de: 360 Radio Colombia

Que le quedó grande Medellín no es un secreto para nadie, tampoco se sabe con certeza si está bien asesorado, pues la manera cómo actúa deja mucho que desear. Aquí lo único que queda claro es que seguirá haciendo uso desmedido e irresponsable de herramientas como las redes sociales y otros medios para evidenciar, como lo ha venido haciendo, que su gobierno no es más que para figurar y ganar seguidores mostrando siempre simpatía con la gente.

Contrario a estar gobernando y atendiendo las problemáticas que a diario vive la ciudad, el mandatario acude, a todas luces de una manera grosera, a inmiscuirse en asuntos tan delicados que solo consiguen generar más odio y detrás de él, la jauría de los medios sedientos de vender la noticia, convertidos en cómplices de su irresponsabilidad.

Medellín está cada vez más cerca de ser el epicentro de la intolerancia y mucho más grave aún, de convertirse en una gran piedra en el zapato para el avance de los acuerdos si no se tiene sumo cuidado de lo que se opina. No sobra reiterar que Federico Gutiérrez no debería expresar opiniones personales en representación de la ciudad que lo eligió porque desde su cargo como funcionario público estaría poniendo en riesgo la confianza depositada por los ciudadanos en lo que se pactó en La Habana.

Así las cosas, todo parece indicar que la implementación de los acuerdos entre el gobierno nacional y las FARC tendrá que soportar más actos osados como éste. La paz que tanto anhelamos alcanzar, será por medio de una intensa lucha; los ahora excombatientes tendrán que andar escondidos por la ciudad para lograr atención médica cada vez que su salud lo requiera, sin contar con lo que tendrán que pasar en el momento de la reintegración a la vida civil. La Policía Metropolitana va a estar siempre al asecho para mostrar resultados a un mandatario que nunca ha ofrecido un norte claro; una ciudad “imparable” cada vez más indolente y de nuevo, el mismo alcalde cada vez más sediento de ser tendencia en redes y medios.

¡Qué panorama el que nos espera!

Andrés Ballesteros
Simple opinante. Escribe por pasatiempo. Amante de la música y el fútbol. Senti-pensante