La apología al cinismo, al aire en La W

Opina - Medios

2017-04-01

La apología al cinismo, al aire en La W

La entrevista que concedió Álvaro Uribe  Vélez a Vicky Dávila, para supuestamente hablar de la marcha del 1 de abril, no pudo ser más descarada y lagarta en la vida.

Qué periodista, que no tuviera que cuidar sus intereses, ni la de su medio, y ejerciera  como debe ser, no quisiera preguntarle tantas cosas al senador Uribe, y aprovechar todo lo posible, la hora y diecinueve minutos que tuvo Vicky Dávila para obtener la verdad que todo seguidor del uribismo y del Centro Democrático necesita para despertar, de hecho todo colombiano,  pero no, ella sólo abrió un espacio, que según el movimiento en redes y Facebook live, le sirvió para  obtener su mayor  audiencia desde que llegó a La W, y ¿Para qué? ¿Para hacer una oda al cinismo y al odio disfrazado? No hay derecho al desperdicio en los medios de comunicación en Colombia y al  irrespeto con el oyente.

Alguien con mínimo cuatro dedos de frente podría interpretar todo lo que el senador Uribe manifiesta en la entrevista en la que termina aceptando que la marcha no es contra la corrupción, como la han vendido todo el tiempo,  sino contra Santos, (escuchar Minuto 8:43 a 8:57) es decir, vuelve a engañar a sus simpatizantes como lo hizo con el NO durante la campaña negra del plebiscito, vuelve a utilizarlos, los  llena de mentiras, y a punta de parafrasearía cotidiana y haciéndose el humilde, como cuando se hace que pronuncia “mal” las FARC – ustedes lo pueden escuchar en momentos de la entrevista que lo sabe decir bien no far, sino farc- demuestra que es todo un facho manipulador.

Es increíble, aunque de parte de Uribe todo lo increíble es posible, responde una tras otra las preguntas manejando un lenguaje tergiversado, como de culebrero enredador ,  especialmente con el tema de la corrupción, para llevar al colombiano del común a avalar incluso su propia corrupción.

Es tan descarado que en el minuto 11:22 al 11:39 cuenta cómo le dio un puesto a Juan Manuel Galán durante su gobierno, un ex funcionario de él que hoy en día le dice Cínico en las redes sociales por doble moral al promover la marcha del primero de abril.

Cuando Vicky Dávila deja al descubierto que la marcha en realidad es contra Santos, no hace sino preguntas al respecto,  dejando en evidencia la envidia y odio que Uribe le tiene al actual presidente, así haya dicho que no, pero es evidente, y resultan superficiales las preguntas que tienen que ver con los casos de corrupción en su gobierno, como: Agro Ingreso Seguro, Odebrecht en la campaña de Zuluaga, falsos positivos, chuzadas del DAS, Yidispolítica,  y todos las personas relacionadas con él que están pagando condenas o que tienen casos judiciales, por hechos en los que él, como todos los presidentes de este país, nunca supieron nada y todo fue a sus espaldas, porque su gobierno fue impoluto y muy austero.

Sigue humillando a Oscar Iván Zuluaga, en definitiva lo hace quedar como un zapato, además, descaradamente pone a frentear al colombiano del común, casi que igualándolo con el sicario “Popeye”, porque a la marcha puede convocar cualquiera, y como él ya pagó su condena, tiene todo el derecho “moral”, para unirse y promover la marcha, que busca finalmente la renuncia de Santos.

Uribe hizo denuncias graves en esa entrevista,  como la de que las FARC, según él, no están entregando todas las armas, y que fuentes muy confiables le han dicho que parte de ese armamento está llegando al ELN y a las milicias, ¿por qué entonces no devela la fuente y denuncia de verdad, si tanto desacredita el proceso de paz, y detesta el gobierno Santos? ¿Por qué no pone en evidencia la corrupción de la ONU, quienes son veedores en ese caso? Y así deja callados a los que lo acusan de paramilitar sin pruebas, pues entonces que él denuncie con pruebas, y deje la lora.

Caricatura Alberto Montt

En un segmento de la entrevista, Vicky se dedica a preguntarle de su vida privada, sus gustos, su espiritualidad y el tema del licor, Uribe aceptó que no puede tomar licor porque se vuelve un guerrerista, y ustedes saben que los niños y los borrachos, dicen la verdad.

En dos oportunidades Dávila hace un llamado al presidente Santos para que atienda la invitación a una entrevista, así como Uribe lo estaba haciendo, amable, como charladito chévere, con risas y “afectos”, destacando así la “humildad” de su expresidente, perdón, del senador Uribe, con esos comentarios, Dávila,  no podría haber sido más lagarta en la vida.

Si ustedes en serio se toman el tiempo de escuchar la entrevista completa, incluso de leer la columna que escribió el senador para la revista Semana, que tanta propaganda le hizo en La W, se van a enterar que esa marcha no es más que una utilización descarada, para hacer campaña, para alimentarles un odio aprendido, ese que es porque sí, sin argumentos y que no contribuye en nada a la paz que en realidad necesitamos, acepta que cometió errores, como cuando el marido le pega a la esposa y lo acepta pero dice que la ama, así trata Uribe a Colombia,  porque  a él y a los del Centro Democrático sólo les interesa la guerra y la corrupción es lo de ellos, así supuestamente salgan a marchar en contra de eso, y periodistas y medios como La W no hacen sino polarizar más  este mierdero de país que tenemos.

 

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Lina Díaz Toro