¡Jaime está muerto!

Opina - Sociedad

2017-07-20

¡Jaime está muerto!

¡Qué mejor homenaje que una telenovela! Aquí para todo tenemos novelas; Escobar y los Castaño tuvieron las suyas, el Cartel del Valle la respectiva; los victimarios en la televisión. Triunfamos como sociedad. Pero teníamos que ir más allá, seguir triunfando, escalando el monte de las actuaciones desventuradas, y empezar a hablar de las víctimas.

Nos cansamos de los malos, queremos los buenos. Queremos un homenaje. Pero, ¿quién nos metió en la cabeza que una novela podría ser un homenaje? ¿Quién nos dijo que podíamos jugar con la memoria de quien llegó a ser el ídolo de una generación?

Ahora con el ambiente de ‘novelas homenaje’, y toda la parafernalia creada alrededor de la figura de Jaime Garzón me pregunto si murió realmente ese nefasto 13 de agosto de 1999, o lo hemos matado nosotros acribillando sus recuerdos y palabras con cada mal remembranza y con cada atollada de su pensamiento en cualquier tipo de discurso.

Y es que si bien él ha sido para todos los jóvenes un referente, su uso continuo como principal pieza argumentativa a la hora de realizar críticas a la sociedad colombiana ha degradado su imagen. Así, hablar de Jaime Garzón, su vida, obra, y ser un especialista en todo lo que a él concierne se ha convertido en folclor. Todas y cada una de sus frases, de sus pensamientos se han convertido en citas de cajón.

Entonces en el peor momento entramos en la redundante y profunda crisis colombiana, siendo librepensadores y razonando como lo hizo Jaime, aplicándolo a medias, porque andamos criticando el poder pero apenas ofrecen el primer cargo lo agarramos. ¿Dónde quedó entonces esa tan recordada —tal vez en extremo— máxima de Jaime? Pues ya se está perdiendo, o más bien se ha perdido, cualquier valor al usarla en el primer atolladero intelectualoide.

Imagen cortesía de: Periódico El Turbión

Pero creo que todo esto hace parte de eso que significa ser colombiano, es decir, y para los seguidores de Jaime que saben de qué hablo: tener astucia, y como casi siempre, usarla mal. O ¿será esta la consecuencia de ser los hijos de los ciudadanos más acomodados del mundo? Porque si los jóvenes de los 90’s que eran los que debían asumir la dirección del país, nos dejaron este, ¿cuál es el país que los jóvenes de ahora, repitentes como loras mojadas, vamos a entregar a la siguiente generación?

Es hora de aceptarlo. ¿Será posible? ¡No se han dado cuenta! ¡No han oído todos que Jaime está muerto! Discúlpanos señor de las risas, por acribillar tu recuerdo. Tu memoria. Por cualquier homenaje insensato.

Mauricio Duarte
Editor de mi vida (y de textos). Sin palabras que me puedan definir. Columnista de opinión, estudiante de Derecho, y del arte que haga falta saber. Dijeron que escribía bien, y me lo creí. Tw. @UnTalDuarte