Es increíble que hablar de paz nos divida más

Opina - Conflicto

2016-07-31

Es increíble que hablar de paz nos divida más

Llegó la hora de tomar partido, el futuro de Colombia está en nuestras manos. Ahora más que nunca decidimos el rumbo, estamos viviendo un momento histórico y como todo acontecimiento importante debemos estar preparados.

Todos hemos sido víctimas de esta guerra, vestigios día día de actos inimaginables. Ni la causa más noble justifica el secuestro, el desplazamiento forzado, la tortura y el sufrimiento de millones de colombianos. Nuestro país se ha teñido de rojo durante décadas y ha sido testigo del horror de la conflagración, esa que corta sueños y rasga tejidos.

El proceso de paz no es exclusivo entre los victimarios y las víctimas es un tema que nos compete a todos. Más que un acuerdo es la invitación a reconciliar nuestros corazones, no sirve de nada lo acordado en La Habana si nosotros desde nuestros hogares no hacemos el deber de pasar la página. La memoria nos exige no olvidar pero sí a mirar la cicatriz sin dolor, como muestra de una nueva generación recuperada.

En esta contienda han estado implicados paramilitares, guerrilleros y hasta el mismo Ejército Nacional, aunque aparentemente pertenecen a diferentes bandos los une la igual adversidad, ellos también son víctimas del mismo enemigo. No olvidemos las palabras del escritor francés Paul Valéry quien asegura que “ la guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero no se masacran”.

Imagen cortesía de: wilsoncenter.org

Imagen cortesía de: wilsoncenter.org

Los uribistas enceguecidos quienes ven el país como un gran campo de batalla piensan que con la paz el Gobierno regalará el país a las Farc, que habrá impunidad, también dicen que quienes apoyan el proceso son terroristas o reciben sobornos y contratos para defenderla. Han menospreciado y tergiversado el real concepto de reconciliación, sin argumentación alguna más que el fanatismo y el miedo de quedar en evidencia ante un Gobierno que en 8 años no logró su cometido.

El mundo entero es testigo del posible fin del conflicto. Tras medio siglo de disputas e infamia, por fin hay esperanza. La guerra resulta ser un negocio y una amenaza para muchos, pero no para los millones de colombianos que están cansados de enterrar a sus hijos.

Nos han querido vender la paz como un Belcebú temible, pero no es más que un paso obligado, es la respuesta, es nuestro anhelado tesoro.

En países que ya han vivido dictaduras y conflicto armado la palabra conciliación ha sido entendida como la construcción moral y estructural del tejido social. Durante más de 50 años hemos visto una guerra que destruye, hoy tenemos la oportunidad de crear a través de la paz, es nuestra decisión no dejarla escapar y comprometernos a que sea posible. El desenlace depende de cada uno de nosotros ¿asumimos el reto?, definitivamente sí.

 

Publicada el: 31 Jul de 2016

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Melissa De la Hoz
Comunicadora Social de la Pontificia Universidad Javeriana, Magister en Comunicación Digital. Ganadora del Premio Simón Bolívar 2014. Melómana incansable, cinéfila, politeísta anticlerical. Es caribe.