En veremos entrega final del Hospital de Zipaquirá

Infórmate - Sociedad

2017-07-04

En veremos entrega final del Hospital de Zipaquirá

Siete años después y luego de haber pronunciado su inauguración y reapertura en los años 2015 y 2016, actualmente los habitantes de Zipaquirá siguen a la espera de poder hacer uso del hospital regional. La Gobernación de Cundinamarca y la alcaldía del municipio han postergado su funcionamiento más de tres veces, sin ofrecer una respuesta concreta sobre su entrega a la ciudadanía.

El nuevo hospital de Zipaquirá de cuarto nivel inició desde el 2010 junto con el apoyo de la Gobernación de Cundinamarca y la alcaldía de Zipaquirá, con el propósito de reducir el desplazamiento a la ciudad de Bogotá por parte de los habitantes de Zipaquirá y aledaños al departamento.

Según el Ministerio de Salud, este hospital tendría un valor total de $37.000 millones, pero en el empalme de entrega de administración del ex alcalde Marco Tulio Sánchez, sobre los recursos ejecutados entre los años 2010 – 2015, se evidenció que la inversión resultó de $42.921 millones. Sin embargo, a principios del 2017 fue necesario realizar una inversión adicional de $21.000 millones para la total apertura del hospital (según informes de la alcaldía local). Es decir, fueron aproximadamente $63.921 millones los invertidos para el hospital regional y no $37.000 millones como lo había predispuesto el Ministerio de Salud en el año 2010.

En el informe de empalme presentado por el último gobierno local, se especifica que en la FASE I, se desarrollaron actividades de cimentación; en la FASE II actividades de acabados y terminación de obra, y en la FASE III se ejecutó obras exteriores (senderos peatonales, caseta de vigilancia, adecuación de zonas verdes, parqueaderos y senderos internos).

A pesar de haber culminado las fases acordadas en el contrato de dicho hospital y sobrepasado el límite de tiempo en su entrega, actualmente sigue faltando una cuarta fase: su dotación, y la ciudadanía se ha manifestado molesta al respecto.

Gladys Rodríguez Rojas, ama de casa zipaquireña y mamá de tres mujeres, quien aún se cuestiona sobre el futuro de la salud de sus hijas y sus nietos, es uno de los ciudadanos afectados por dicha demora, “Tengo una nieta de un año de edad con discapacidades psicomotoras que necesitan atención básica permanente, pero siempre me toca ir a otros hospitales porque en el de acá (Hospital San Juan de Dios) me la dejan morir… ¡ya no le cabe gente! las urgencias, medicamentos o doctores no dan abasto. No sé qué pasa.”

A raíz de las quejas de algunos ciudadanos afectados y según declaraciones en diciembre por el actual alcalde Luis Alfonso Rodríguez, la fecha límite para entregar el hospital será en enero del 2018. Además, el pasado 25 de marzo, el alcalde se acercó a la ciudadanía para la rendición de cuentas del año 2016, enfatizando que la inversión final para entregar el hospital regional será de $21.000 millones.

Víctor Manuel Vélez, delegado principal de la Secretaría de Salud del municipio, comentó que la Gobernación de Cundinamarca, bajo la gestión de Jorge Rey (convenio 366-2016), otorgó de los $21.000 millones de pesos predestinados, un aproximado de $16.000 millones de pesos para la culminación de obras que se invertirán en acabados y detalles finales como puertas, carpintería, ventanas y dotación de la planta física.

Conjuntamente, con financiación de recursos pertenecientes al balance del año 2016 de la alcaldía de Zipaquirá, se invirtieron los $5.000 millones de pesos restantes para los últimos detalles en aseguramiento de servicio como, redes anti incendios, electricidad y aguas patógenas.

El actual gobierno explica que las razones de dicho retraso se deben a los bajos ingresos per cápita del municipio y a las altas deudas que dejó la anterior administración.

El ingeniero civil Rodrigo Rodríguez explica que el problema en la entrega del hospital regional viene de una mala distribución y administración de los recursos otorgados en campaña electoral, pues desde que surgen las fases de ejecución de estudio y diseño, se concretan ciertas bases de cálculo que permite saber con qué presupuesto debe contar el proyecto.

Al revisar cuidadosamente el informe de empalme de la administración 2010-2015, se encuentra que se distribuyeron los recursos para promover el enfoque social y ambiental que había sido proyectado en campaña, siendo hasta el año 2015 cuando con el consorcio de hospitales de La Sabana, se invierte para la construcción de la fase II del hospital, es decir, entre el año 2010 y 2014 no se ejecutó ningún cambio en la obra, atrasando el proceso de su entrega.

“Luego de hacer un ejercicio contable de todos los gastos y herramientas necesarias para llevar a cabo el proyecto, respecto a los sobrecostos, deberán sustentarse y justificarse por qué no se incluyeron en dicha fase y cuál es la necesidad de incluirlos en cada una de ellas y tramitar la consecución de los recursos” señaló el ingeniero Rodríguez.

Asimismo, en el apartado de Finanzas públicas municipales, no se hace mención del hospital dentro de los temas principales de infraestructura y ejecución de programas sociales. No obstante, como recomendación en la última parte del documento de empalme, se registra la solicitud al gobierno local (actual) para que dé por culminada la obra y por consiguiente de funcionamiento al hospital.

El ingeniero Rodríguez afirma que es común encontrar este tipo de inconsistencias cuando la ejecución del proyecto requiere dividirse en fases por la complejidad de su infraestructura. “En los nuevos estudios debe quedar incluida la programación para ejecutar esos recursos, es decir, en la construcción de las obras junto con los recursos adicionales (…) un proyecto de obra tiene un presupuesto inicial y si se requiere un adicional. Solamente se puede añadir el 50%, si se supera, esa adición pasaría a ser ilegal. Por eso es recomendable hacer un nuevo contrato para culminar las últimas fases”.

También aclara que en estas circunstancias debe intervenir un supervisor delegado de cada entidad de salud participe, un interventor y por su puesto el contratista de la obra.

Luego de un sobrecosto y demora de más de seis años, la entrega del hospital regional de Zipaquirá a principios del 2018 será un hecho y los habitantes del municipio seguirán a la espera para poder hacer uso de la infraestructura y servicio.

 

Diana Nieto
Orgullosamente Zipaquireña y colombiana. Comunicadora Social para la Paz. Apasionada por la buena escritura, el deporte y el diseño digital. ¡Que viva la inclusión de género!