El “Nuevo” Donald Trump

Opina - Internacionales

2016-05-18

El “Nuevo” Donald Trump

No ha pasado un mes después de que Donald Trump consolidara su candidatura por el partido republicano y ya su lenguaje empieza a cambiar. El Donald Trump agresivo, arrogante y jactancioso debe desaparecer para dar paso a un Trump más “presidenciable”.

"Hace poco escribió en su cuenta de Twitter: “Feliz #CincoDeMayo! Los mejores tacos son hechos en la torre Trump. Yo amo a los Hispanos”

“Hace poco escribió en su cuenta de Twitter: “Feliz #CincoDeMayo! Los mejores tacos son hechos en la torre Trump. Yo amo a los Hispanos”

Sin embargo, difícilmente su estrategia tenga éxito, sobre todo después de haber llamado a los mexicanos que están en el país norteamericano violadores y criminales – Mucho menos después de haber comenzado su carrera a la Casa Blanca prometiendo una pared en la frontera financiada por México.

El Trump de hoy asiste a programas como “The View” donde no se habla de política sino de la vida personal y donde el señor Trump es un esposo adorable que ama a su esposa y un jefe compasivo que ayuda a sus trabajadores. ¿Por qué asistir a un programa como “The View”? Muy sencillo, es un programa en el que sus panelistas son mujeres y hay que mejorar una relación tan golpeada con ellas, es que no es muy positivo para un candidato a la presidencia de los Estados Unidos cuando dos tercios de las mujeres en todo el país no te quieren como presidente.

Aquel Trump que insultó a Heidi, esposa de su contendor, Ted Cruz, hace poco dijo: “le deseo lo mejor a Heidi y a su hermosa familia”. En campaña, cuando aún estaban en la carrera Cruz y Kasich, Trump involucró al padre de Ted Cruz con el asesinato del presidente John F. Kennedy – El miércoles pasado se retractó y dijo que él solo se refería a algún artículo que había por ahí y que Cruz había sido un excelente competidor.

Ahora Trump en vez de decir “Black People” gente negra (como se refirió a ellos desde el comienzo de su campaña), hoy les dice Afroamericanos. Lo que queda difícil es que olviden que Trump ha deslegitimado la presidencia de Barack Obama, primer presidente Afroamericano y hasta envió investigadores privados a Hawái para tratar de probar que no era americano. Es más, en el 2011 un periodista le preguntó acerca de su informe de impuestos y le cuestionó por no haberlos hecho públicos, a lo que respondió Trump “Yo los mostraré el día en que Obama muestre su certificado de nacimiento”. Meses después Obama hizo público su certificado de nacimiento, sin embargo, Trump no ha cumplido su promesa de mostrar su declaración de impuestos.

Pues este es el “nuevo” Donald Trump – El que después de su imponente victoria en Indiana dijo “Nos vamos a amar los unos a los otros”. ¡Cómo cambian de rápido las personas! Diría un desprevenido. Pues ese cambio es la muestra de un candidato que sabe que no puede ganar la presidencia de los Estados Unidos sin el apoyo de los hispanos, las mujeres, los Afroamericanos, los ambientalistas y demás grupos que han sido atacados por el ahora candidato republicano.

¿Pero, como hacer para que las palabras xenófobas, racistas y excluyentes se borren de la mente de los demás? Una estrategia es llenar los medios de comunicación con un Trump ideal, a quien no han entendido y a quien hay que verle su parte humana.

Es por ello que el magnate neoyorquino ha invertido últimamente mucho dinero en redes sociales y las ha inundado de videos en los que suenan melodías al mejor estilo de clases de superación personal para que cuando termines de verlos pienses que Trump es un buen hombre que liderará tu país con la inteligencia de un buen empresario, pero también buen esposo, buen jefe y que ahora, de la noche a la mañana ama a los hispanos, a los Afroamericanos y a las mujeres.

Imagen cortesía de: redstate.com

Imagen cortesía de: redstate.com

Por ahora, el voto que ha asegurado Donald Trump es el de la extrema radical, el de los americanos que no quieren más inmigrantes ilegales y que quieren que sean deportados, el voto de aquellos a quienes les gusta la idea de una pared entre México y Estados Unidos; a quienes les gusta la idea de cerrarle las puertas del país a los musulmanes; aquellas personas que piensan que América ya no es la América grande de antes – Tal vez para ellos ser “Grandes” sea volver a bombardear el Medio Oriente como lo hicieron Bush padre y Bush hijo; tal vez para ellos sea volver a los años en los que se negaba el calentamiento global (muchas campañas se financian con dinero del petróleo, por eso no les conviene hablar de eso); tal vez piensen que Trump reactivará el boom de los años de Henry Ford, cuando el petróleo era más barato que la leche ya que controlaban los yacimientos en Irak e Irán y la economía americana se catapultó a expensas del desorden producido en Medio Oriente a manos de occidente.

En todo caso así es la democracia, cada quien tiene la oportunidad de votar por quien quiera; unos votantes lo hacen motivados por unas políticas y otros por otras. Tendremos que esperar para saber si a Donald Trump le alcanza el tiempo para cautivar a aquellos grupos poblacionales a quienes ha insultado y denigrado – Por ahora, solo tiene un 8% de favorabilidad entre los hispanos. 7 de cada 10 mujeres no votarían por Trump y la mayoría de Afroamericanos votarían por Hillary Clinton o Bernie Sanders.

Al parecer ya es tarde para pensar en un Donald Trump que ama a los hispanos, respeta a las mujeres y a los Afroamericanos – Después de todo, una cosa es ganar la nominación republicana y otra muy diferente es ganarle al contendor del partido contrario a nivel nacional, que en este caso lo más posible es que sea la candidata Hillary Clinton.

Lo que salvaría a Donald Trump de perder contra Hillary Clinton sería que los votantes sufrieran un ataque de amnesia en noviembre y olvidaran los comentarios homofóbicos y racistas, sus ataques contra las mujeres, los disturbios generados por sus seguidores, siendo exacerbados por Trump, entre otros.

Cuando se agrede a alguien, se necesita tiempo para que la herida sane, tiempo que Donald Trump no tiene para reconciliarse con tantos que lo ven como una persona discriminatoria, altiva y arrogante que ha despertado un sentimiento de supremacía en unos, pero también un sentimiento de desprecio en otros.

Traigo a colación una frase del presidente Obama de hace poco y con ella termino: “La presidencia de los Estados Unidos de América no es un reality show”.

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Mauricio Duarte Mantilla
Politólogo radicado en Nueva York. Actualmente adelantando una Maestría en Diplomacia y Resolución de Conflictos. "Que tengamos puntos de vista diferentes no nos tiene que convertir en enemigos".