El incoherente discurso del “empoderamiento de género”

Opina - Sociedad

2017-03-08

El incoherente discurso del “empoderamiento de género”

A quien que se le dio por decir que “las mujeres son de venus…” debieron darle un Nobel al desarrollo e innovación científica, vaya conclusión para no caducar con los lustros. Es que entender a las mujeres o lograr colocarlas de acuerdo sin que una sienta que está perdiendo frente a la otra es una tarea mayúsculamente imposible; sus conflictos de ego y su inclinación natural a individualizar sus actuaciones frente a sus congéneres no les permite contemplar la idea de ceder sin ser inferior.

Desde que tengo uso de razón siempre he escuchado a muchas decir cosas como: “Prefiero tener amigos que amigas”, “Es que las mujeres somos muy complicadas”, “Si la viste parece una chica de la vida alegre”, “Yo si fuera hombre no andaría con una como ella”, “Y a ella que no le enseñaron valores en su casa” y un sin número de etcéteras con los que se descalifican unas a otras sin ninguna necesidad lógica aparente.

Y más allá de quedar como la buena de la historia consigue dejar una imagen de villana de telenovela del medio día, si esa que se pasa toda la historia haciendo la vida de los demás una tragedia y nunca consigue sus objetivos, ni su realización y mucho menos ser feliz.

Estoy convencido que entre las historias mágicas ‘Disney’ y la hipócrita sociedad de inclusión y oportunidades en la que vivimos crearon algún tipo de trastorno psicológico o psiquiátrico, que aún no ha sido patentado en su totalidad, pero es dañino como el cáncer, las acaba y las fulmina como colectivo “empoderado”, porque aunque dicen ser representantes de las mal llamadas “nuevas feminidades” son incapaces de dejar de lado todos los estereotipos que implican ser una “mujer bien”.

En redes sociales, vemos a muchas quejarse de la cosificación del cuerpo femenino y mercadeo de la mujer como objeto de deseo, pero son las mismas que sueñan con tener medidas perfectas y no se pierden ningún certamen de belleza o ‘reality show’ donde se anteponga la fama sobre la dignidad femenina.

Son esas que dicen hacer de sus hogares un matriarcado pero la única decisión que toman es la de que desayunaran y almorzaran al día siguiente sus maridos, son esas que dejan de lado sus sueños para realizar los de su parejas, las que se aguantan todo tipo de maltratos por miedo al que dirán y a ser una cifra más de medicina legal.

Las que viven en su trabajos vendiendo la carreta orgásmica de ser “una mujer empoderada” pero el único poder que conocen es el de esconder con maquillaje las ojeras que le deja el no poder conciliar el sueño porque aún no lograr emular al maniquí talla 6.

Me daría por bien servido sin con este texto logran comprender que la única forma de vencer los sesgos y la inequidad de género no es celebrando con un día al año, sino con la coherencia entre el discurso y las acciones, entiendo de una buena vez que no son minoría y que si bien en la individualidad son débiles, combinadas son una locomotora imparable.

Imagen cortesía de: OkChicas

Ojala dentro de un año lo que celebremos el 8 de mayo sea el empoderamiento coherente de las mujeres ya no esperan que les cedan el puesto en el bus, porque ya no miran a los hombres con ojos de corderos degollados cuando tienen una bolsa en la mano en búsqueda que las rescaten y les ayuden a cargar su paquetes, porque ya no esperan a que su pareja pague todo por ellas.

Porque son muchas esas mujeres que no temen acercarse y dar el primer paso e invitar a alguien a salir, por las “bacanas” que no temieron aprender a jugar futbol (aunque yo nunca pude), por las que decidieron dejar de usar corsé y ponerse pantalones, por las que se maquillan y por las que no, por las que entienden que decidir ser soltera y no tener hijos no las hace menos mujeres, por esas mujeres que han entendido el significado real de la igualdad, porque no hay violencia de género, el género en si es violencia.
¡FELIZ DÍA MUJERES!

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Luis Carlos Lópmar
Comunicador Social - Periodista. Esp. en Gerencia de la Com. Organizacional. Por momentos Catarsis pura en otros solo ideas sueltas para no morir. Con Alma Caribe de nacimiento. Escéptico y racional.