El gran James

Opina - Deporte

2016-06-20

El gran James

“Yo quiero ser profesional, primero empezar con Tolima y ahí si lo que quiera Dios”. Esas fueron las primeras palabras en televisión de un niño de 12 años que se estaba llevando las miradas de propios y extraños en el torneo Pony Fútbol del 2004. Hasta ese día, solo unos pocos habíamos tenido la oportunidad de distinguirlo, conocer su procedencia y ver sus primeros pasos en el arenero de la cancha del Barrio Jordán de Ibagué y las canchas del Parque Deportivo, hoy convertido casi en ruinas gracias al desfalco de los pasados Juegos Nacionales.

Ese era James David Rodríguez Rubio, el hijo de doña Pilar, la humilde secretaria de una empresa cementera quien daba todo para ver a su hijo feliz y ayudarlo a cumplir su sueño de ser futbolista. Ella, junto a Juan Carlos Restrepo, padrastro de James, se encargaron de guiarlo y apoyarlo en cada paso que dio.

Fueron 9 goles los que marcó James en aquel torneo realizado en Medellín, incluyendo un gol olímpico en la final, el cual sirvió para que su equipo Academia Tolimense se alzara con el título y las miradas de los cazatalentos se volcaran hacia el “mono” como le llamaban de cariño. Su destacada actuación en el Pony Fútbol le permitió llegar al Envigado, en donde rápidamente se ganó la confianza de sus profesores, allí creció como persona y como jugador. A partir de ese momento, la carrera de James no ha tenido techo. Su paso por la Selección Colombia, su llegada a Banfield, en donde se convirtió en el jugador extranjero más joven en debutar en Primera y su paso por Porto, hicieron de James un jugador de talla mundial. Eso sin saber lo que vendría más adelante.

En Argentina tuvo que vivir sin su familia. Aprender a convivir con otros jovencitos con quienes compartía no solo el sueño de ser futbolista, sino momentos de alegrías y tristezas. Su Play Station se convirtió en su fiel compañía y la internet su mejor aliada para conocer al amor de su vida: Daniela Ospina, pues fue gracias a un mensaje de cumpleaños enviado vía chat desde Medellín, que James comenzó a charlar con la que sería la mamá de su hija. Una amiga en común los presentó en plena video llamada y desde allí las casualidades de la vida se encargarían de juntarlos un año después. Fue en unas vacaciones en donde se oficializó el noviazgo con la hermana de uno de sus colegas a quien todavía no había tenido la oportunidad de conocer.

Imagen cortesía de: elespectador.com

Imagen cortesía de: elespectador.com

Luego vino el Porto, allí el mundo pudo conocer al 10 en todo su esplendor. Fueron 32 goles en 107 partidos y la alegría de ser campeón de la UEFA Europa League en 2011. Rápidamente los grandes empresarios del mundo se fijaron en él y fue a parar al Mónaco a cambio de 45 millones de euros. Jugó 33 partidos y anotó 10 goles a pesar de que su técnico Claudio Ranieri decía que tenía un problema de mentalidad. Quién lo creyera hoy.

En 2014, ya habiendo debutado años atrás con la absoluta de Colombia de la mano de Leonel Álvarez, James fue pieza clave en el Mundial de Brasil. Ante la ausencia de Falcao, logró ser el goleador del certamen y sin lugar a dudas el mejor jugador, aunque la historia dirá que a un discreto Messi le entregaron ese premio. Dos meses después estaría firmando con el Real Madrid, aquel equipo al que escogía para sus partidos de Play Station en las frías noches argentinas.

Hoy James porta con orgullo la cinta de capitán de la Selección Colombia y con apenas 24 años, es sin duda el máximo referente de la tricolor. En la memoria y el corazón de los colombianos quedaron las grandes actuaciones del Pibe Valderrama, el mismo samario se ha referido a James como su sucesor.

Ad portas de jugar la semifinal de la Copa América Centenario y sin importar cuál sea el resultado, Colombia puede sentirse orgullosa del “gran James”, aquel jovencito al que le cuesta un poquito expresarse ante los micrófonos, pero que no tartamudea para gritarle al mundo que cumplió su sueño de ser una estrella sin siquiera cumplir 25.

Publicada el: 20 Jun de 2016

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Juan Manuel Díaz
Comunicador Social-Periodista graduado de la Universidad del Tolima. Se ha desempeñado como asesor de comunicación estratégica, organizacional y marketing político. Es columnista y redactor de contenidos para diferentes portales web y medios de comunicación digital en Colombia.