El General Montoya y su responsabilidad en los falsos positivos

Opina - Política

2015-05-06

El General Montoya y su responsabilidad en los falsos positivos

Hace un par de semanas conocí a Estela de Carlotto, una activista argentina de derechos humanos y una de las fundadoras de la asociación Abuelas de la Plaza de Mayo, que es la organización que busca localizar y restituir las familias de los niños secuestrados y desaparecidos por la última dictadura militar en ese país, a manos del difunto genocida Rafael Videla.

Carlotto, a quien la dictadura le asesinó a una de sus hijas, se reunió con un grupo de mujeres colombianas que también cargan con la cruz de haber perdido un ser querido a raíz de ejecuciones extrajudiciales a manos de oscuros militares. Ellas son las Madres de Soacha, el grupo de 17 mujeres que recibieron los cadáveres de sus hijos que fueron asesinados por un grupo de militares colombianos sin que el entonces ministro Santos sintiera la necesidad de renunciar.

La argentina compartió su historia de vida con esas mujeres. Una historia de dolor y sufrimiento que ha inspirado a miles de madres y abuelas en el mundo, y que cuenta la lucha que durante más de 30 años ha dado para recuperar a los hijos de mujeres que fueron apresadas, torturadas y asesinadas durante esa dictadura. Y también les habló de su lucha incansable para que todos los victimarios paguen. Una lucha igual a la de las Madres de Soacha.

En el caso de los falsos positivos, varios miembros de alto rango del Ejército colombiano ya purgan condenas por crímenes de lesa humanidad. Gracias al testimonio del valiente cabo Carlos Eduardo Mora, que estuvo en una unidad de inteligencia en Norte de Santander donde empezó a conocerse el horror de los falsos positivos, pues fue en Ocaña donde asesinaron a los hijos de esas madres; se condenaron al coronel Gabriel Rico, que recibió 35 años de prisión, y la justicia está a punto de condenar al excoronel Santiago Herrera, que le hablaba al oído al General Montoya.

Sin embargo, Mario Montoya, el comandante de las Fuerzas Militares para esa época, aún no le ha respondido al país muchos de los interrogantes de esa oscura época dentro de una de las instituciones más prestigiosas de Colombia. Su hoja de vida está manchada por una docena de investigaciones por violaciones a los derechos humanos, entre ellas por los jóvenes de Soacha que fueron asesinados.

Imagen cortesía de: 4.bp.blogspot.com

Imagen cortesía de: 4.bp.blogspot.com

Es más, según exjefes paramilitares como Don Berna, la Operación Orión de Medellín, a inicios de la era Uribe, fue realizada en conjunto con un grupo de paramilitares, militares del Ejército y miembros de la Policía Nacional. Fue una noche que marcó la ya muy violenta historia de una de las comunas más estigmatizadas de Medellín y en la que incluso 12 años después, no se conoce el número exacto de desaparecidos.

La última acusación que ha tenido como protagonista al excomandante del Ejército, se dio a finales del 2013. Adolfo Enrique Guevara, alias 101, capitán (R) y exparamilitar, dijo en entrevista con el periodista Gonzalo Guillén y publicada en exclusiva por el portal Las2Orillas, que los falsos positivos en los que él mismo participó eran una política de Estado y que Mario Montoya tenía pleno conocimiento de las operaciones que se realizaban para darle “triunfos” falsos al país y para que así los colombianos nos diéramos cuenta de que la mano dura del presidente Uribe sí daba resultados. Muchos más de los que indiscutiblemente dio su gobierno en materia de seguridad.

Con documentos que prueban la veracidad de su relato, Guevara acusa al expresidente Álvaro Uribe y a Mario Montoya de haber ordenado bajas -en connivencia con paramilitares- de campesinos, jóvenes desempleados y hasta de personas con enfermedades genéticas evidentes.

Mientras que los peones pagan una condena merecida por asesinato y desapariciones forzadas, algunos jefes de ellos, los mismos que se beneficiaron directamente de los resultados, están hoy libres y rehúsan a darle las debidas explicaciones al país y a las más de 4000 mil familias que hoy engrosan la lamentable cifra de víctimas de ejecuciones extrajudiciales a manos de algunos miembros del Ejército colombiano; todo por inflar los resultados de la tal Seguridad Democrática.

 

Entre comillas: La gran encuesta publicada por Semana, Noticias RCN, La FM y RCN Radio el pasado fin de semana apunta a que la campaña por la Alcaldía de Bogotá va a ser una de las más movidas. Enrique Peñalosa, Clara López y Rafael Pardo son candidatos muy sólidos y con mucha experiencia. ¡Qué bueno sería que dejaran a un lado sus orgullos políticos y trabajaran en equipo! La capital lo que necesita es gerencia, no politiquería.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sebastián Díaz López
Periodista político de Semana.com. ExBluRadio, ExCanalCapital ExLas2Orillas y exCableNoticias.También ha sido colaborador de Eltiempo.com y KienyKe.