El aborto como iniciativa empresarial

Opina - Sociedad

2015-05-26

El aborto como iniciativa empresarial

Para que el aborto deje de ser un problema, aunque parezca obvio, hay que convertirlo en una solución. Pero no sólo una solución para las asesinas abyectas, bagasas, pécoras sin moral que tanto mal le hacen a esta nación cristiana y de gente tan decente, sino una para que la crème de la crème, la única y verdadera sociedad colombiana, también le saque provecho.

Esta iniciativa nace de mi desconcierto y de mi preocupación al ver las hermosas calles de mi ciudad y de mi país infestadas de parias. Calles que se han llenado de mocosos pidiendo plata, de mujeres sucias que se sientan a estorbar en las vías peatonales mientras cargan dos o tres muchachitos boquiabiertos, que no son capaces de abarse mientras uno camina. Sabrá Dios en qué dilapidarán las valiosas monedas que les tiramos a los pies. Mi país atestado de lacras, de mujeres andrajosas con caravana de niños que interrumpen mis agradables cenas en modestos restaurantes, las mismas que me han obligado a esconderme, a huir por el desagrado que genera su presencia. Mi pobre país herido por sanguijuelas que succionan la buena imagen que hemos logrado conseguir con esfuerzo y dedicación. Esta nación pulcra y sana, de una política ejemplar y caritativa, infestada de gobernantes que se desviven por su pueblo, pero su burdo pueblo solo pide y pide.

Y este país se volvió así por la paridera de los pobres, porque más que seres humanos son conejos, animalillos que se reproducen por felicidad, por celebración y porque no hay de otra. Todos ellos, los pobres, más que doler, estorban; pero son en sí mismos la solución. Y, un aborto más, es un posible pobre menos.

Obviamente tanto andrajoso no proviene de políticas antinatalidad mal ejecutadas, o escasas, sino de la pura y descarada irresponsabilidad de los pobres, porque es obvio que las mujeres de estratos altos no acuden a estas prácticas.

Arriba, en la sociedad colombiana, las mujeres solo tienen un hijo o dos, los cuales pueden mantener y darle una excelente educación en el exterior; y como obviamente se les ha educado adecuadamente en el uso de los preservativos y demás medidas anticonceptivas, ellas no tienen que pasar por el crimen del aborto.

Pero, ¿cuál es pues la propuesta?, se preguntarán ustedes. Consiste, básicamente, en aprobar la práctica del aborto en cualquiera que sea el caso, que sea la mujer la que decida; pero no por la tranquilidad de ella, sino para que nosotros le saquemos provecho. La idea es que estos fetos, tan tiernitos, sean procesados como alimento. Ya sea como embutidos, compota, aderezo o aceite.

Si aprobamos el aborto podemos pasar a la creación del negocio. La idea principal es montar una empresa colombiana, con inversionistas nacionales, que se dedique a procesar los fetos en las diferentes presentaciones. Con una administración óptima, y con el respaldo gubernamental, la empresa generaría, rápidamente, excelentes ganancias. Como a las mujeres se les está haciendo un favor dejándolas abortar, no se les pagaría nada por el feto, de modo que la empresa no comprometería gastos en la materia prima, solo en el procesamiento, empaque y posicionamiento del producto final.

Me he estado documentando, y un feto tiene más nutrientes, vitaminas y proteínas que su mismo peso en, digamos, carne de res, por lo que se convierte en una alternativa atractiva para el mercado alimenticio.

Como la elaboración de estos productos saldría sustancialmente más económica, el precio al mercado sería competitivo con otras empresas de alimentos, así se obtendrían ganancias sustanciales en poco tiempo. En definitiva, es un negocio carnudo, que más adelante, con ayuda de la confianza inversionista, podríamos venderlo a una multinacional extranjera por una buena cantidad de dinero.

Pero dirán ustedes, ¿y los pobres que ya tenemos qué? Como lastimosamente ya no podemos decir: “que se encargue de ellos la Santa Inquisición”, y la Divina Providencia está ocupada ayudándonos que otros problemas, que sea la vida misma la que los regule: que se vayan matando entre sí y pudriendo en las cárceles, o que los deje morir el Seguro Social.

Ellos, una recua de escorias, que pudiendo serle útiles a la sociedad, hoy crecen y siguen ocupando el país con hambre, estorbando por ahí, siendo hijos indeseados, hijos de madres barraganas que no puede mantenerlos, o muchachitos enfermos que demandan unos gastos que ni el Estado está en capacidad de asumir.

Pero alerta, este proyecto debe manejarse estatalmente, no en el hogar. La idea es que sean debidamente procesados, bajo altos estándares de calidad y por personal calificado; y que, en últimas, generen una alternativa empresarial y comercial, que traiga grandes beneficios económicos.

Esta alternativa también ayudaría a que las que hoy son asesinas y se esconden para cometer sus crímenes abortivos, dejen de ser lacras sociales, mujeres perseguidas por la sociedad en nombre de la ética y la moral , y se conviertan en pequeñas productoras. Si transformamos el aborto en una oportunidad empresarial, de la cual la alta sociedad colombiana le saque provecho económico, seguramente las mujeres podrán ganarle la batalla al moralismo con el que se está tratando el tema.

Imagen cortesía de http://www.lapala.cl/

Imagen cortesía de http://www.lapala.cl/

Nota de autor: si usted terminó de leer esta columna sin entender, le aclaro que es una sátira y que a quienes pretendo herir no son las mujeres, las familias numerosas y mucho menos a los pobres, al fin que yo entro en dos de estas tres categorías. Mi lucha verdadera es contra la doble moral y el sinsentido de quienes borran sus pecados a punta de camándula.

( 14 ) Comentarios

  1. tu articulo me parece lo mas inhumano que puede existir, como es posible que alguien se refiera con tanta frialdad a un ser humano, una personita que no tiene la culpa de que le consedan la vida el solo lucha por su vida.
    has visto alguna ves como practican el aborto de un bebe de 3 meses como lo descuartizan.
    porque no buscar una solucion de poner a planificar gratis a todas las mujeres de la calle,comunas etc.
    donde queda la responsabilidad de la gente adulta? monton de idiotas

    • ReplyAlejandra Bermúdez

      Lea bien Natalia, el escrito es una SÁTIRA. Busque en un diccionario que significa (o internet si lo prefiere) e instrúyase. Y ya que ha visto vídeos de abortos, ¿por qué no se da una pasadita por los estudios científicos, los índices de mortalidad de abortos inseguros, los datos del impacto económico de estas prácticas?. Por su educación, hágalo y luego siente una posición con argumentos.

    • Natalia, te veo muy entusiasmada en poder ayudar niños de padres que no los desean. Estaría ansiosa de poder ver si usted es capaz, o si desea, crear una ong o un consejo de personas que recauden dinero para darles más oportunidades de vida a estos inocentes niños. La cruda verdad: es mucho mas facil quejarse de quienes abortan que ayudar a aquellos que no lo hacen. Gran porcentaje de esas mujeres que abortan clandestinamente quizas no existirian si tuvieran la seguridad de que alguien como usted estaria dispuesta a ayudarla a pagar los gastos que este niño generaría. Las madres no son maquinas de hacer dinero.
      Pero no quiero presuponer que usted es una persona necia que simplemente se queja de aquellas mujeres que abortan por el simple hecho de quitarse un feto del útero y no por que esa conducta es la consecuencia de gente como usted, que no se dispone a ayudarlas, pero si esta disponible para juzgarlas. “Si quieres un cambio en el mundo, empieza en ti”. Se que seguramente usted no entienda las satiras de humor negro, pero quizas usted sí pueda generar un cambio en la vida de esos niños si buscara una solución. En caso de que no este dispuesta a ello, espero que le encanten los fetos abortados en una bolsa plástica de patógenos. Cordiales saludos

  2. Que susto tan berraco me diste, pensé que sumerce era de los que esconde los pobres para que el paisaje no se afecte. Ufff que alivio humor negro que humeo mi conciencia….

  3. Podría apuntarsele a conseguir mejores resultados con educación de calidad y con esto no me refiero sólo a la academia, pues si en casa NO nos enseñaran la doble moral de seguro no veríamos la diferencia entre un animal que suplica en silencio por su vida (y tiene conciencia) a un feto, ni tampoco la veríamos en la raza, el género, ni cualquier otra cosa tonta que nos tatúan en el coco. LA VIDA NO SE DEBE NORMAILZAR, la vida existe porque no hay nada normal.

  4. Pues, difiero en que las mujeres de Clase social alta no abortan, porsupuesto que lo hacen! y en esas altas esferas es donde más se maneja la “doble moral”. Yo pienso que antes de pensar en el aborto lo cual es un crimen y hacerlo nos convierte en asesinas, me convirtió en asesina, debería apuntarse hacia la esteriliozacion obligatoria para los estratos bajos, que de por si tambienes antiético, pero sería más costo efectivo, dejaría menos traumas y arrepentimientos a la mujer que lo hace, la cual a la larga es la que lleva del bulto, del muerto.

    • Hola, seguramente no terminaste de leer la columna, por eso no entendiste el sentido de la misma. Retómala, por favor.

  5. Que mal el columnista que se mofa de la moral. Se burla de la iglesia y de las personas que están en pro de la vida. No se trata de borrar nuestro pecado a punta de camándula, se trata de que DIOS decidió perdonarnos. Y de él es la vida y nosotros no tenemos derecho a quitarla, sino te hubiesen abortado a voz. Pero también tienes derecho a vivir.

    • Nadie se mofa de la moral. La doble moral no es una opinión, no es una percepción, es un hecho, y por esta razón, existe la corrupción, o la violencia de género, por ejemplo. Colombia no necesita mojigatos, necesita coherencia. La moral no sirve, cuando quien “hace el bien” por un lado, hace daño por el otro.
      *Vos*

  6. ReplyJulio César Orozco

    Mi querido Ian, actualizas, en tono de sátira, un asunto de viaja data en la historia universal, en la historia universal de la infamia. Nos recuerdas, en un contexto actual, la “Modesta proposición” del gran escritor irlandés Jonathan Swift. Creo que, como a sus textos, al tuyo le sobra la nota del autor, pues le resta credibilidad al estilo. Ahí sí como dice el dicho: el que entendió entendió.

  7. Tatiana no está bien hablar así Dr la moral nada en este mundo justifica que participemos de un asesinato como lo es el aborto. Si tu estás de acuerdo con eso. No tienes escrúpulos. Y lo de voz. Fue el autocorrector. No presumas de saber mas que nadie.

  8. Yo no estoy de acuerdo con el aborto, es la peor alternativa, y la que mas pierde es la mujer, claro para un hombre es fácil desde su visión hablar del aborto, pero el que lo vive realmente es la mujer, y la que sufre ese dolor es la mujer, que triste como nos hemos vuelto inconscientes, como la vida ya no tiene valor, somos tan superficiales que todo lo vemos materialmente, ahora los que defendemos la vida del bebe, somos unos hipócritas camanduleros, y pensándolo bien no me importa que me llamen hipócrita por defender la vida de un ser humano, Dios sabe que son mas hipócritas los que defienden con vehemencia los derechos de la mujer, pero ni se mofan por defender la vida del ser mas inocente, el niño por nacer.

  9. Si defender la vida del niño por nacer es hipocresía, no me importa ser una hipócrita camandulera, pero no me quedare callada ante semejante injusticia.

  10. Impresionante que con todo y advertencia la gente no lea o no entienda la sátira al mejor estilo del ensayo escrito por Jonathan Swift en 1729 “Modesta proposición”.

    Y sobre el tema solo diré que los mal llamados “grupos provida” si acaso pueden aspirar al título de “Grupos Pronacimiento”, ya que solo les interesa que los embarazos no planeados y no deseados llegen a término, desentendiendose de lo que pase con la creatura y las consecuencias que su llegada a este mundo trae para los que le rodean, cuando es en ese momento donde empieza la vida o la desgracia pues, muchos de ellos al no ser inicialmente bienvenidos, se tornan socialmente indeseables, el peor de los destinos para un ser humano.

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Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com