Colombia no está lista para un gobierno de izquierda

Opina - Política

2016-11-08

Colombia no está lista para un gobierno de izquierda

Hace poco el senador Jorge Enrique Robledo anunció su precandidatura a la Presidencia por el Polo Democrático, su partido. La noticia llegó después de conocerse los resultados del sondeo de Cifras y Conceptos, que declaraba a Robledo como el mejor congresista por quinta vez consecutiva. De inmediato, todos los adeptos al Polo comenzaron a compartir y retuitear mensajes de apoyo al precandidato, aunque su aspiración no era un secreto para nadie.

La izquierda democrática de Colombia ha tratado de llegar al Palacio de Nariño desde hace mucho tiempo, un camino que ha estado marcado de fuerte apoyo popular pero también de sangre derramada violentamente. Los magnicidios de Bernardo Jaramillo Ossa y Jaime Pardo Leal, así como el exterminio humano de la Unión Patriótica, fueron hechos que llevaron a la izquierda política a degradarse a la lucha armada y a conformarse con la oposición debilitada y temerosa desde el Legislativo, pero no a alcanzar ese logro presidencial que tanto merece.

Hoy, los mayores enemigos que tendría la izquierda son la polarización y la desinformación que, este año con las dinámicas en torno al plebiscito, nos dimos cuenta que abundan en el país.

Es clara la batalla que el mainstream media del país ha librado contra la izquierda. Basta con recordar el cubrimiento que hicieron medios como Caracol, el más escuchado del país, de la administración Petro en Bogotá; fue toda una masacre mediática. Además, en cada debate o entrevista que se le hizo a un polista, era obligatoria la mención de Samuel Moreno y su acto de corrupción, y que si no le daba vergüenza pertenecer al mismo partido que él. De manera que la gente tiene miedo de que Timochenko llegue a Palacio, de que Colombia se convierta en fortín de un gobierno guerrillero, de que nuestro país llegue a la situación de Venezuela o Cuba; aunque sabemos que todas estas anteriores son falacias metidas a la fuerza en el imaginario civil.

Por otro lado, muchos ven a la izquierda en Colombia como un modelo retrógrado y anticuado que recuerda los años de la Guerra Fría. Tristemente, ha ido perdiendo adeptos. Un ejemplo es la pérdida de su gran caudal político. Después de doce años de gobierno izquierdista, Bogotá eligió a un derechista disimulado como Enrique Peñalosa.

Desde el punto de vista internacional, la izquierda latinoamericana no pasa por su mejor momento, cosa que verificamos al mirar hacia Venezuela, al recordar la cantidad de cubanos que se aventuran a otros países para dejar el suyo, la crisis política por la que atravesó Brasil con sus gobernantes de izquierda, etc.

Lo anterior se suma a una situación muy preocupante. Las bacrim han declarado, desde el inicio del Proceso de Paz con las Farc, que están dispuestas a atentar contra los combatientes que se reincorporen a la sociedad y contra quienes las representen en el ámbito público, por lo que segura del todo, no está.

Creo que, desde Carlos Gaviria, la izquierda no había tenido un candidato tan digno de ser presidenciable; ya estábamos cansados de ver perder a Clara. Sin embargo, debo confesar que prefiero ver a Robledo haciendo oposición desde el Congreso. Que sea el mejor senador no quiere decir que sea el mejor presidente, Álvaro Uribe también fue considerado el mejor senador en varias ocasiones. Aún así, señor Robledo, la mejor de las suertes en este camino culebrero.

Publicado el 8 Nov de 2016

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Alejandro Munera