Cae una oposición grotesca

Opina - Sociedad

2017-04-02

Cae una oposición grotesca

En Medellín fue donde más personas se vieron marchando, pero no eran 80 mil cómo salieron a presumir los uribistas, y aún así esta fuera real la cifra, tranquiliza ver que la gran mayoría eran personas mayores, los jóvenes se podían contar y no se comparaban con el número de escoltas o policías que los acompañaron.

Hubo gente marchando a lado de Popeye, como lo anunció; pero lo que no esperábamos era verlo caminando al lado de Mario Uribe, primo hermano del expresi (ver vídeo), quien unas cuadras más adelante se movilizaba rodeado de guardaespaldas; pero en sí en eso se puede resumir la protesta completa: delincuentes y políticos corruptos gritando juntos contra lo suyo, lo incorrecto. 

En Bogotá marchó tan poquita gente que con exageraciones y todo solo se habla de 20 mil. En el resto de ciudades el panorama fue aún menos alentador, de lo que se puede concluir que el mensaje uribista cada vez cala menos en los colombianos.

No se nos olvida que aunque lo llame traidor en lágrimas, fue el mismo Uribe quien montó a Santos a la presidencia. Más bien debería la ciudadanía marchar contra este gobierno, que se lo merece, pero también contra Uribe, por haberlo entrenado tan bien.

Los marchantes pedían la renuncia de Santos por volvernos Venezuela, pero se parece más a Maduro el que salió a pedir una corte y una justicia a su modo. (Link)

Y es que por más perseguidos que se digan los uribistas, en la marcha no se vio un solo agente del Esmad, como se acostumbra con estudiantes, indígenas y campesinos.

Lo que sí se vio fue gente que aún valida esa Colombia traqueta donde al distinto le llenan la boca de plomo para callarlo, que prefiere caminar al lado del exsicario más temido de nuestra historia antes que aceptar un país dialogante, que prefiere ver a las guerrillas en el monte o matando compatriotas antes que tener que verlas haciendo política y darse cuenta de que sus gobernantes hacen de las suyas y se tapan con la ‘omnipotente’ guerrillerada.

Pero en general había mucha gente que no sabía por qué estaba marchando. Algunos incluso decían que era por la contaminación del aire; pero al final todo fue claro, la marcha era una patraña para reunirle público al cínico y que pudiera sentirse validado mientras despotricaba del Presidente que él mismo hizo a su imagen y semejanza, porque mientras la gente gritaba pidiendo la renuncia de Santos por la corrupción de Odebrecht en su campaña, él solo sonreía, haciéndose el de los tres huevos cuando ambas campañas presidenciales apoyadas por Uribe (2010-2014) están hoy en el ojo del huracán.

Así siga echando culpas a ver si funciona, Uribe tiene mucha responsabilidad en la profunda corrupción de Odebrecht en Colombia.

Por no hablar, de nuevo, de las campañas donde el propio Uribe era candidato, porque así hoy tenga el cinismo de decir que nunca sus gobiernos se robaron un peso, ni siquiera él puede negar que le pidió a sus amigos congresistas, cuando era Presidente, que lo apoyaran mientras no estuvieran en la cárcel por culpa de la parapolítica que encarceló tantos de sus cercanos.

Infinidad de escándalos del país le han restado credibilidad al Senador Uribe y a su círculo, tanto que si no fuera por las listas cerradas hoy estaría sentado al lado de otros dos marrulleros, conformando la bancada del CD.

Pero bueno, aunque Uribe no está ni cerca de pagarle a la justicia lo que le debe, sí está debilitándose su poder de convocatoria, su poder de convencer al pueblo de creerle las coincidencias y engaños de las que es víctima, que solo son dignas del mejor cuentero que han parido estas tierras.

La gente está cansada de la oposición enfermiza de Uribe, plagada de acusaciones sin pruebas y discursos carentes de ética alguna y aunque los colombianos han tardado, se han ido dando cuenta de lo que realmente ha hecho Álvaro Uribe por el país que tanto dice amar.

Ya sea diciendo que tragedias naturales como la de Mocoa son culpa de las Farc (Link) o amenazando a un pueblo ignorante con volvernos Venezuela, el Centro Democrático y su líder dejan claro que están desesperados quemando los últimos cartuchos, cada vez más cargados de mentiras y cinismo; pero aquí también llegó el internet y las redes sociales,y con ellas la gente ha podido enterarse de cientas de corruptelas que involucran al Gran Colombiano que hoy se hace llamar la oposición, como si la derecha y la ultraderecha de este país fueran más distintas que las heces del excremento.

Así hayan celebrado con francachela y juegos pirotécnicos por haber sacado unos miles a marchar, lo cierto es que en unos años del uribismo solo quedará la vergüenza plasmada en libros de historia que contarán todos los males que hizo el amado expresidente con apoyo del propio pueblo herido.

Que me cuenten el día que marche la ciudadanía contra la corrupción de Ordóñez, Uribe, Zuluaga, Vargas Lleras, Santos y los demás exponentes de la cacocracia local. Ese día si marchará Colombia.

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Ian Schnaida
Periodista, docente, director de conlaOrejaRoja.com