Aprender a despedirse

Opina - Relaciones

2016-07-15

Aprender a despedirse

Todo dura siempre un poco más de lo que debería”.

Julio Cortázar.

Hace días en el historial de mi Instagram, vi una frase que me llamó bastante la atención. Según el mensaje dado por dicha frase, nunca se deja de querer a alguien, solo se aprende a vivir sin ese otro. Igualmente, la frase afirma que decir lo contrario es mentir, porque el corazón se acostumbra, así no haya necesidad de tener ese amor con uno.

Falso. Decir que se ama a quien ya no está así sea de una manera distinta o que todo se basa en la costumbre del corazón, es como decir que uno no está abierto y dispuesto a querer, amar y desear a alguien distinto de nuevo. Es como decir que el duelo no fue elaborado de una manera adecuada, convirtiéndose así en un duelo patológico. Es como decir que en el fondo, se sigue esperando a quien se fue y no volverá más.

Obvio, todos hemos amado a alguien con una gran intensidad ¿quién lo discute? Pero, así como se ama, se olvida, aunque no sea de un día para otro.

Aunque tome su tiempo, el cual en algunos casos es bastante debido a la intensidad, a los momentos vividos y a la duración de la relación. En otros casos, el amor sentido se va desvaneciendo a medida que la relación se va apagando. También hay situaciones donde a causa de vivencias no muy bonitas, positivas, de esas que llenan el alma y la vida, el amor se transforma en odio, indiferencia, rencor o lástima.

Imagen cortesía de: quesignificamisueno.com.ar

Imagen cortesía de: quesignificamisueno.com.ar

Según lo expuesto anteriormente, decir que se continuará amando de por vida al ser que ya no está, es un sin sentido. Sí, hay personas que nos ayudan a crecer, a trascender, que nos llenan de experiencias y que nos hacen enfrentar con lo peor de nosotros como diría la canción “Usted” de Diego Torres y Vicentico. A ese tipo de personas, se les recuerda como algo bonito que pasó por nuestras vidas y nos acompañó durante un rato. A ese tipo de personas, se les desea con el alma, que la vida les llene de todo lo lindo que esta pueda ofrecer, y si por cosas de la vida, en el camino uno vuelve a encontrarse con ellas, será un momento agradable, donde se aprovechará para reír, para contar y recontar las anécdotas de aquella relación y donde al final, se les dará un abrazo, deseándoles de nuevo lo mejor para el futuro y sus proyectos.

Al finalizar una relación, es importante hacer un corte adecuado de lo que fue pero ya no es más. Es primordial comenzar a elaborar el duelo, con todo y sus etapas por más doloroso que esto sea. Aprender que hay que despedirse porque de lo que hubo, ya no hay nada. Saber, darse cuenta que si ese otro desde ese momento ya hace parte del pasado, es porque en nuestro presente y en nuestro futuro no tiene cabida, porque nuestros planes o lo que nos traerá la vida, será incompatible con él o ella.

A veces, es difícil entenderlo, sobre todo cuando se siente que es imposible despedirse y dejar de querer al otro. Es complejo de entender, cuando se siente que la vida no será la misma, solo por el hecho de que ese otro ya no está, olvidando que la vida no siempre es la misma a razón de que ella cambia constantemente, pero es por lo dinámica de la misma. Cuando se piensa así, es cuando se llega a imaginar que nunca se dejará de querer a alguien y que el corazón solo se acostumbrará a estar sin ese alguien. Solo hay una razón por la que se esté eternamente enamorado de alguien que ya no está y es porque aún se conservan esperanzas de regresar a lo que no tiene ni pies ni cabeza, sabiendo que el otro ya dejó todo claro y que, aunque hagamos hasta lo imposible, imaginando y utilizando las estrategias jamás inventadas, la otra parte no cambiará de opinión.

Yo también he querido a quienes en algún momento de la vida me acompañaron. A algunos, con más intensidad que a otros. A algunos, con más deseo que a otros. A algunos, con más admiración por lo que eran. Sin embargo, a pesar de todo eso y de que en algunos casos el despedirse fue doloroso, no puedo llegar a decir que todavía los quiero, o que mi corazón se acostumbró a estar sin ellos. De algunos, tengo recuerdos buenos, no tan buenos y hasta divertidos. De otros, solo tengo el olvido, porque es mejor ni recordar que pasaron por el camino. Y a otros, solo les tengo que agradecer por esos días de nuestro ayer, que a pesar de lo bonitos, sé que en mi presente no tendrían cabida.

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Natalia Arango
Inmigrante. Leer, escribir y contemplar la naturaleza en sus diversas expresiones son mis pasiones. Tengo un DESS en Administración Social y soy estudiante de maestría en Trabajo Social. Montréal, Canadá.