Alta cuna y malos hábitos

Opina - Política

2017-07-13

Alta cuna y malos hábitos

Un país rico con mentalidad de pobre, que presenta altos niveles de corrupción, dirigido por líderes de alta cuna y malos hábitos, no podrá ser próspero ni sus habitantes gozar de abundancia porque a nadie en el poder le conviene.

Encontramos en él a personas electas para ocupar cargos de elección popular y funcionarios públicos que mienten sobre sus títulos universitarios, porque aquí es más importante aparentar que ser.

Políticos resentidos que se hacen las víctimas, aunque ellos son en realidad victimarios de quienes piensan diferente, y se oponen al progreso del país, porque ese desarrollo los afecta a ellos, entre el pueblo sea más consciente de la realidad, y de las soluciones a los problemas, menor será la capacidad de estos políticos de enredarlos con sus mentiras.

Medios de comunicación sesgados por los intereses económicos de sus dueños, periodistas al servicio del poder que utilizan sus espacios de manera servil, dependiendo de la cantidad de pauta comprada por las administraciones, o prestándose para desinformar en temas que afectan los negocios de sus patrones.

Corruptos investigando casos de corrupción, quienes cogidos de la mano de sus amiguetes, imparten “justicia”, siendo la impunidad algo que se puede comprar, y quedando la justicia tan debilitada en medio de su cojera, sordera y ceguera que sólo puede juzgar y condenar a los pobres que no tienen el dinero para comprarla.

Magistrados y jueces a la venta, que a pesar de sus abultados ingresos, se rinden a las mieles del dinero fácil, porque sus conciencias son tan laxas, que piensan que un criminal absuelto al año no hace daño.

Donde yo te doy y tú medas, es el ejercicio preferido de algunos de los más altos dignatarios del Estado, yo nombro a la amiga de tu esposa, tú nombras a mi prima.

Funcionarios que caen parados, y recorren superintendencias, departamentos administrativos, ministerios y empresas públicas a pesar de su pésima gestión e inescrupulosa manera de actuar, siempre en beneficio propio.

Partidos políticos que avalan corruptos para participar en elecciones y para ocupar cargos en los entes gubernamentales, haciendo lobby para que sus delfines y lagartos tengan un buen puesto y salario.

Y el pueblo agobiado por las deudas, con jornadas de trabajo extenuantes, ganando un salario que escasamente le permite sobrevivir, con familias numerosas y pocas oportunidades, no tiene tiempo para sentarse a pensar y desenredar la cadena de mentiras que hay a su alrededor, y con las que lo manipulan.

Señoras y Señores, este es en realidad el presente, bajémonos por favor de la nube, aquí muy pocas cosas andan bien, y cuando digo pocas, lo digo en serio.

Quitarse la venda de los ojos, y ver la realidad no es una tarea fácil, para hacerlo deben dejarse a un lado esos apasionamientos que tanto daño le hacen a las personas y al país, y que no permiten que los pensamientos sean claros y acertados.

¿Hemos avanzado? sí, pero ya no somos niños que pueden conformarse con un dulce, no pretendemos pasar de primaria a la universidad, pero ya no queremos ni debemos repetir el mismo año por décadas enteras.

El tiempo pasa y más de lo mismo es inaceptable.

 

Eduardo Alighieri
Economista / Analista Social, Económico y Político / Columnista en medios de Estados Unidos, España y América Latina / Miembro de la Asociación Española de Mentoring y Consultoría / Miembro Honorario de la Cámara Internacional de Conferencistas