Alfonso Prada, el mayor lagarto del gobierno Santos

El oportunismo político es su carta favorita y la bandera que lo ha llevado a tan altos menesteres.

Opina - Política

2017-11-13

Alfonso Prada, el mayor lagarto del gobierno Santos

Alfonso Prada Gil es el politiquero y lagarto graduado con honores (el máximo rango) del Gobierno Santos. Este camaleón, oportunista, naciente del samperismo, se inició en el Concejo de Bogotá bajo la sombra del ex–congresista Rafael Amador. El resto de sus ‘logros’ en su prospera carrera política los consiguió en el peñalosismo, al que posteriormente traicionó cuando fue más jugosa la tajada que conseguía con Juan Manuel Santos.

No nos digamos mentiras, Prada sólo consiguió llegar al Congreso cuando Peñalosa lo impuso como cabeza de lista de los verdes, en fórmula con Gilma Jiménez, otra sombra en la que se cobijó para sus éxitos electorales. De esa forma satisfacía el apetito burocrático de los pocos amigos que lo seguían como aves de rapiña en búsqueda de puestos y contratos bajo la pose de este supuesto independiente.

Que no nos engañe. El oportunismo político es su carta favorita y la bandera que lo ha llevado a tan altos menesteres. Y no dudó en abandonar el bote cuando Peñalosa se alzaba con la victoria de la consulta Presidencial de 2014, para buscar su puesto en la nómina de Santos tras su reelección y la vacancia que dejaría en la Cámara, porque no logró volver a cerrar la lista y quemarse sería un duro golpe para su apetito, que no se colmaría sólo con la nómina distrital.

Prada es experto en ganar perdiendo. Peñalosa lo delegó como candidato al Concejo en su primer intento de reelección y perdió, pero le ayudó a conseguir su curul en una lista cerrada, encabezada por la fallecida Gilma Jiménez. En su siguiente intento, Peñalosa lo nombró jefe de campaña y también perdió, así como tampoco aportó mucho al “País que Soñamos”, movimiento en el que buscó por segunda vez curul en el Congreso y donde también se cobijó Prada.

Pero con Santos ha sido particularmente especial. Prada dirigió la campaña de reelección de Santos en Bogotá, no quedó primero, ni segundo, sino en tercer lugar. Su premio: la medalla del SENA, una dirección con muchos puestos y con un presupuesto enorme para gastar. Luego lo involucran en la campaña del “Sí”, donde Bogotá aporta la diferencia para el particular triunfo del “No”. Pierde y gana la secretaría privada, para lagartear desde el oído del presidente y en una posición privilegiada en la que podía presionar a su sucesora en el SENA.

No es noble, ni inocente, que se use la nómina pública para favorecer amigos y familiares. Lo de Alfonso Prada, secretario de la Presidencia es inadmisible y la salida de Andrea Nieto de la Dirección del SENA, debió ser acompañada de la renuncia del ex–congresista más lagarto y politiquero con un puesto en el Palacio de Nariño.

 

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Camilo Pedraza Díaz
Descubrí dos pasiones en la vida. El periodismo y la política. En proceso de grado de comunicación social y periodismo en la Universidad de La Sabana. En la vida a veces se gana y a veces se aprende.